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27 febrero 2013

Figuración XXI. Un grupo que marca la diferencia.


Estimados lectores.

Con una gran asistencia de público a pesar del “clásico” de futbol (Barça – Real Madrid)  quedó inaugurada ayer martes día 26 en el centro cultural provincial “las Aulas”, la siempre esperada exposición del grupo Figuración XXI, que como todos conocen está formado por los pintores, Raquel Lara, Carlos Asensio y Nacho Puerto, pintores a los que de manera individual ya les he dedicado algunas palabras, tanto en artículos de este blog, como también en otras publicaciones. Pero en esta ocasión y para mayor sorpresa, se ha incorporado un nuevo miembro, la joven pintora castellonense Esmeralda Domínguez (Castellón, 1990) quien es aún estudiante de bellas artes y a pesar de su juventud, ya apunta buenas maneras en su trabajo. Por lo pronto, y aludiendo al argot taurino puedo decir, que esta joven pintora toma su “alternativa” como miembro de un grupo profesional y eso siempre conlleva una seria responsabilidad que espero y deseo sepa aprovechar, aunque en esta ocasión, su aportación se materializa en unas obras, que aunque susceptibles de mejoras,  poseen una gran belleza y calidad técnica; obras, que además casan muy bien con los objetivos tanto formales como conceptuales que define al grupo Figuración XXI en su público manifiesto, en el que se reclama y pretende promover como una opción más dentro de los lenguajes de la producción artística contemporánea, al arte figurativo de calidad y amplitud iconográfica; algo que muchas veces se ve excluido e incluso menospreciado por las políticas promocionales de los diferentes centros e instituciones culturales de hoy en día, que sólo ven “modernidad” en aquellos lenguajes y propuestas más próximas al “Arte Idea” o a las múltiples corrientes “Informalistas” como si estas no fueran ya víctimas de un claro agotamiento de su lenguaje. También para esta muestra el grupo Figuración XXI ha querido invitar como colaborador, al escultor valenciano Manuel Martí Moreno (en imagen) que una vez más nos deleita con su obra; en esta ocasión, con dos estupendas piezas trabajadas en hierro, que tuve el placer de contemplar el pasado año 2012 en la sala de exposiciones “Espai El Convent” de Vila-Real, siendo hasta el momento su última exposición personal, de la que tuve además el privilegio y el gran honor, de compartir las palabras de su catálogo con otros dos notables especialistas como son, D. Joan Feliu Franch y Dña. Carmela Falomir Ventura, Doctor y Licenciada en historia del arte respectivamente. Manuel Martí Moreno es un destacado escultor del que podrán obtener más información en el siguiente enlace:



Nacho Puerto
Una vez más resulta muy placentero disfrutar de esta nueva exposición del grupo Figuración XXI. El resultado de las obras de estos jóvenes creadores, actúa como virtuoso referente que vuelve a encumbrar al término “profesional”, pues sin lugar a duda, estos saben acometer su trabajo con capacidad y eficacia, y no solo por los aspectos técnicos y de discurso que con meridiana claridad podemos constatar en sus obras, sino por el rigor que han mantenido desde el inicio de su constitución, apostando siempre por la calidad tanto de la forma como del contenido en el arte que realizan, y no menos importante también, por la seriedad y coherencia con los objetivos planteados en su manifiesto, convirtiéndolos en un “producto” de notable calidad, distinción y altura intelectual.

Raquel Lara
Llevaba mucho tiempo esperando ver en Castellón un grupo de creadores plásticos, cuyo pretexto de formación se equiparara a los de aquellos artistas que recoge la historia del arte, donde los objetivos de constitución, respondían a una intención intelectual elevada y de verdadera admiración y sintonía con el arte, tanto por sus propuestas, como también por los cuestionamientos que se hacían desde su condición de creadores. Y no como ocurre por estos lares, por esos ilógicos, o cuanto menos “curiosos” aspectos como: el de la residencia común de sus miembros en un barrio o municipio, la de afinidades personales o de otro tipo, que puedan generar un buen “rollito” en el grupo, o incluso por la similitud de género de sus miembros, (o como dijera una “ilustrada” ministra del pasado gobierno, de sus “miembras”) como si algunas de estas causas o motivaciones, tuvieran algún peso, distinción o coherencia conceptual con objetivos estrictamente artísticos, o con una propuesta seria y rigurosa que ayudara realmente a elevar un conocimiento o resultado de valor cultural. Hasta ahora, siempre han sido grupos donde el nivel y la calidad de las obras y también la de sus miembros (salvo raras excepciones) resultan más propios de colegas aficionados al arte, “amiguitos” simpáticos que buscan notoriedad, usurpando una condición o profesión que no tienen y que muchos de ellos desconocen, por lo que los objetivos y las motivaciones de constitución, poco o nada tienen que ver con lo que debe distinguir a una actividad artístico- creativa sensata, que ayude a elevar el nivel de discurso y propuesta, pero sobre todo, que se distinga por la calidad de un grupo de personas vinculadas a la noble actividad de la creación en el arte.

Carlos Asensio
Soy testigo de que ir de “artista” por la vida, sobre todo en ciudades o pueblos vinculados históricamente a la actividad rural, (siempre digna) es a veces muy rentable en términos de aceptación social. Se suele mirar al “personaje” como un ser raro, diferente, tocado por la mano de Dios, románticamente alocado e hipersensible con el mundo que lo rodea, en fin, alguien de una fragilidad emocional al que muchas veces se le perdona algunas normas de elemental educación, convivencia y de cumplimiento de la ley. Personas a los que se les puede llegar a justificar algunas actitudes psicóticas, como recientemente ha ocurrido en esta ciudad llegando a ser incluso motivo destacado de divulgación por la prensa, donde vimos a nuestro más insigne e importante “artista” de todos, al señor Juan Ripollés, hablar de manera compungida con su escultura yaciente, la que por causas de la fuerte acción del viento, puso en evidencia un fallo de cálculo en su estructura y esta cayó sobre su base. Tal desgracia provocó un “curioso” diálogo de su autor con la obra, donde esta (la escultura) no solo le escuchaba, sino que además le respondía y le aconsejaba sobre la mejor manera de ser nuevamente colocada compositivamente en la rotonda donde había sido emplazada, según informaba su afligido autor a los medios. Al parecer un ejemplo más de esa “sensibilidad” paranormal que algunos aún justifican con su condición de “excepcional artista” y que en mi opinión, sólo responde a una de sus tantas patochadas y una magna desvergüenza, carente de toda profesionalidad y sentido ético, pero en fin, el público en general sigue disculpando cosas como esta y sigue viéndolo y aceptándolo como algo propio de “artistas”. Creo que la ignorancia también merece un retrato. Igualmente he pensado que tanto Hollywood, como la literatura “romance novel” de poca monta, han hecho mucho daño en este sentido y tal vez sea porque tanto los directores de cine, como los cursis literatos de novelas rosa, no saben muy bien como se crea la imagen de un cuadro, o de una escultura y ante tal desconocimiento, sólo han aportado el cliché de personajes caricaturescos.

Esmeralda Dominguez
Pero afortunadamente hoy Castellón cuenta con un grupo de jóvenes creadores como Figuración XXI, que a pesar de los pesares, de la crisis imperante (causada a veces más por la incapacidad intelectual, los turbios chanchullos políticos y la insensibilidad humana, que por la falta de medios) se imponen con calidad técnica y altura intelectual. Un grupo que nos ofrece obras, que aún siendo susceptibles de mejoras, ya poseen un resultado con el que sentirse orgulloso, no solo por aquello que corresponde y distingue al grupo, sino también por lo que éste puede representar para la cultura castellonense. Ahora solo hace falta que los que ostentan el poder, esos que diseñan las políticas culturales de la región y conceden mérito y valor, a los que a veces no lo tienen, le otorguen la consideración y promoción necesaria para que a este grupo de creadores les llegue más temprano que tarde el reconocimiento. Creo que sería una acción de justicia y sobre todo de sensatez; seguro estoy que les será mucho más rentable (teniendo en cuenta la verdadera calidad de este grupo), que aquella empleada con otros, que de “artistas” solo tienen esa caricaturesca pose que tanto gusta representar, cual actores de comedia, a personas esnob, “friquis” y demás patéticos especímenes, eso de los que a veces veo deambular de un lado para otro, haciéndose ver en eventos culturales de todo tipo, aunque cuando les preguntas de qué trataba la actividad o de qué tema se hablaba en la conferencia, no sepan muy bien que responder. Pero ya sabemos que para estos “artistas”, eso carece de importancia, su mayor interés siempre es que se les vea, ya que con eso siguen manteniendo su singular condición y su reconocida popularidad.

Por todo lo aquí expuesto, espero que no dejen de ver esta nueva entrega del grupo Figuración XXI, la cual permanecerá abierta al público hasta el día 23 de marzo, y que podrá visitarse en los horarios acostumbrados. Seguro estoy que sabrán valorar la indiscutible calidad de estos jóvenes creadores y así podrán comprobar que Figuración XXI es un grupo que marca la diferencia.

Hasta la próxima entrega. 

Amaury Suárez.

10 febrero 2013

Gustos, placeres y demás "Desinhibiciones".

Y el cuerpo se hizo templo del deseo…

Estimados lectores.

Con una nutrida y entusiasta asistencia de público, a pesar de que el tiempo no acompañó mucho en este sentido, fue presentada este pasado viernes día 8 en el Centro de Arte “Collage”, la exposición del joven pintor Fernando Cuevas (Castellón – 1975) titulada “Desinhibiciones”. Para la ocasión, actuó como maestra de ceremonia y presentadora de la misma, la también pintora y codirectora del centro, Raquel A. Lara, quien entre otros aspectos destacó no solo la calidad técnica y formal de las obras, sino también la del propio autor, al referirse a él como un ejemplo de rigurosa constancia y dedicación en esta disciplina artística.

Fernando Cuevas es licenciado en Comunicación Audiovisual y tras su paso como infografista, ha trabajado siempre como diseñador gráfico; especialidad esta que ejerce una clara influencia en su obra como pintor, algo que de algún modo se intuye en la manera de componer los diversos elementos plásticos en sus obras, los cuales buscan expresar una intencionada literalidad del discurso, desvelando su innegable apego a esa significativa comunicación visual, muy propia de la imagen y lenguaje gráfico. También, a la meticulosa limpieza de los acabados sobre el soporte, que a veces nos resulta cercano a una apariencia “industrial”, consecuencia de esa útil herramienta informática que siempre nos garantiza el exquisito resultado de un buen programa de diseño.

El interés por el dibujo es algo destacable en este pintor donde la fidelidad formal del objeto se ve respaldada además por un volumen, que aunque a veces resulta idealizado, es portador de elegancia y belleza. El manejo del color se ve tratado con mucha destreza, pero sutil, desde la discreción y el buen gusto, haciendo protagonistas de la escena cromática, a la delicada gama de los tonos pasteles, que a veces combina con otros colores de mayor pureza cromática, trasmitiéndonos una atmósfera de agradable luminosidad en sus obras.

Con todos estos elementos, unidos al rigor, la constancia visible y sobre todo a una admirable sed de conocimiento, Fernando Cuevas viene realizando desde hace algún tiempo una interesante obra, recogida en una serie que él mismo ha titulado “Desinhibiciones”. Marcada por una intención de discurso, donde la comunión de placeres se ve refrendada por imágenes que nos invitan a sumergirnos en un mundo de sensaciones de dulce erotismo y deleitables deseos, donde los sentidos del gusto y la vista son sin duda los más idóneos conductores de la experiencia del placer.

Para Fernando Cuevas el cuerpo humano, en tanto visual, como sexual, pudiendo abarcar también los otros sentidos, es el escenario del placer supremo, donde lo masculino y lo femenino, se ven encumbrados en una categoría desinhibida de admiración y deseo, equiparándolos a esas indescriptibles sensaciones que aparecen en nuestra psiquis al degustar un apetitoso dulce, un refrescante helado o quizás un trozo de esa jugosa fruta que tantas y tantas veces deseamos y que no siempre pudimos saborear plenamente. Y es que para este pintor, el cuerpo nunca resulta ser un escenario vulgar e indigno del pecado, sino el templo ideal del placer y el deseo, de la emoción y la belleza, y como tal, siempre merece la pena ser disfrutado. Porque el sexo y la comida, siempre tendrán una estrecha relación como dos instintos, dos apetitos y mucha seducción para deleitarnos.

Esta magnifica exposición, que recomiendo a todos,  permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero de lunes a viernes en el horario comprendido desde las 18:00 hasta las 21:00 horas. Y como muchos de ustedes conocen, el centro de arte “Collage” se encuentra situado en Calle San Félix 49 (entlo. 2º) de nuestra ciudad.

Hasta la próxima entrega

Amaury Suárez.

27 enero 2013

Fallas más altas han caído.


Estimados lectores

Siempre debiera ser motivo de tristeza, cuando vemos destruirse o incluso desaparecer una obra de arte conocida, o de nuestro entorno. Tristeza fue el sentimiento que abrigué cuando supe la noticia de que habían sido destruidas por los talibanes en el año 2001, las monumentales tallas de sendos budas sobre roca de areniscas en Bamiyán, ciudad de Afganistán, o cuando cayeron ese mismo año las torres gemelas de New York en ese fatídico 11 de septiembre, incluso pude sentir tristeza cuando supe que en abril del 2009 unos vándalos en la ciudad de San Petersburgo, había dañado considerablemente una estatua de bronce de Lenin (imagen del párrafo) y que a pesar de su imagen con clara connotación ideológica y de culto a la personalidad que esta contenía, estaba hecha con arreglo a una calidad, a un rigor y a unos incuestionables conocimientos técnicos por parte de su autor, que avalaban no solo su reconocimiento, sino el valor y la calidad de su trabajo, y que de no haber sido por aquella acción (una carga explosiva) que la dañó considerablemente, hoy seguiría estando expuesta como viva imagen del que sin duda significa y fue considerado el “padre de la Unión Soviética”.

Ayer en nuestra ciudad nos despertamos con la noticia de que uno de sus más grandes monumentos en tamaño, realizado por el más grande y promovido de sus creadores, ha sido dañado considerablemente, producto de las inclemencias del tiempo, específicamente del fuerte viento que como es habitual por estas fechas, suele aparecer en esta época del año. Me refiero al monumento del gran “artista” castellonense Juan Ripollés, que realizara en honor a las víctimas del terrorismo y que se encuentra emplazado en la rotonda de la ronda sur con la carretera de Almassora. Pero sin embargo en esta ocasión el sentimiento no es de tristeza, sino más bien de alivio y demandada justicia, aunque esta curiosamente no haya sido impartida por la acción consciente del hombre, sino por el azar caprichoso de la naturaleza. Y no es que me considere una mala persona, envidiosa o insensible, (como quizás algunos pudieran pensar) pero un resultado como este ya se veía venir. Porque alguien que se erige como artista pintor y escultor, cuando en realidad no sabe ni lo más elemental de las técnicas, ni profesa un debido respeto por el trabajo, ni tiene los conocimientos necesarios, que no conoce del rigor que conlleva una especialidad tan compleja como lo es sin duda la escultura monumental y solo sabe exhibirse como cabrituno bufón de extravagancia desmedida, haciendo de su privilegiada condición (en detrimento de otros con más valor que él) una constante y patética payasada, es muy lógico y previsible que le ocurran tan lamentables resultados y experiencias.

No es la primera vez que advierto al público desde este espacio, el gran fraude que sin ningún género de duda resulta el trabajo de este singular “artista”. Sus costosas obras se van deteriorando en un tiempo record producto de la ignorancia técnica que arroja su mala praxis, y sin embargo, nadie asume responsabilidades por ello. Un personaje al que le han dedicado y asignado desde las esferas del incompetente poder, la "misión" de invadir sin ningún escrúpulo  el espacio público de nuestra ciudad, con sus infantiles murales y su “ovomórficos” monigotes, “plantados” sin ningún criterio de diseño urbanístico, en importantes lugares, plazas, rotondas y calles, no solo en nuestra ciudad, sino también en toda la amplia geografía de nuestra comunidad; menospreciando sin ningún pudor y de manera injusta, a muchos otros creadores profesionales, que no sólo poseen mejor y mayor calidad técnica, y rigor en sus propuestas, sino que además tienen también todo  el derecho (como hasta ahora sólo lo ha tenido este patético "artista") de ser promovido sus trabajos. Han sido varios los artículos que he dedicado a denunciar y demostrar con sólidos argumentos lo que de facto solo forma parte, según mi opinión, de un contubernio político-económico-especulativo, que solo busca cuota de beneficios en un grupo que poco o nada saben de calidades, técnicas y aportaciones en el terreno del arte y sí mucho de trapicheos oscuros y enriquecimientos ilícitos, donde siempre el que paga los platos rotos, es el contribuyente, mientras que ellos llenan sus bolsillos y se mantienen al margen de todo tipo de responsabilidad cuando ocurren estas cosas. Afortunadamente de nada ha servido la altura física de este monumento, ni las pomposas inauguraciones de las que fuimos testigos el pasado septiembre del año 2010 y en la que en su día dediqué un artículo titulado “Versión fallera contra el terrorismo” y que podrán leer en el siguiente enlace: http://degaleriasconamaury.blogspot.com.es/2010/09/version-fallera-contra-el-terrorismo.html donde ya hablaba entonces y como se a visto luego, de forma premonitoria, del desequilibrio visual y compositivo de la pieza, (parece que también lo era físico - estructural) pero como suele ocurrir, cuando se trata de hacer reinar al engaño, “Fallas más altas han caído” pues la mentira no puede avanzar con buen ritmo, sus pasos son muy cortos ante la verdad y la evidencia, a pesar de la desfachatez y desvergüenza de quien la diga.

Pero volvamos a mis sentimientos…

Hoy puedo sentirme más optimista (después de contemplar lo ocurrido) ya que puedo abrigar la esperanza de que mis nietos, no sean testigos de ejemplos como este, de tanta fealdad, descrédito e irreverencia, hacia una actividad que he defendido siempre a pesar de todo y de todos, aún cuando algunos crean (desde su infinita miopía intelectual y miseria humana) que esto es solo cuestión de mezquindad infundada y no de auténtico amor y respeto por una profesión que honra a quienes la honran. Me siento feliz porque a pesar de todo, la ignorancia y el oportunismo, no tienen cabida en el verdadero arte, y todo aquel que pretenda engañar, haciéndose pasar por lo que no es, mucho más temprano que tarde se encontrará con el merecido escenario del olvido y el descrédito. Y para aquellos que aún persisten en otorgarle un  valor a lo que una vez más nos demuestra no tener, siempre me ha gustado conceder un sentimiento de ternura a la ingenuidad, como también de desprecio a la ignorancia.

Ahora solo nos queda esperar, que a pesar del justiciero desastre, no se le ocurra a ningún “listo” de turno, proponer un nuevo impuesto para reparar los daños, porque con los tiempos de crisis que azotan el país y el endeudamiento que tenemos en nuestra comunidad, sería no solo injusto, sino además muy surrealista. Aunque tampoco me extrañaría que ocurriera.

Hasta la próxima entrega.

Amaury Suárez.

24 enero 2013

En tránsito hacia un buen destino.


Estimados lectores.

El pasado martes día 15 de enero quedó inaugurada la exposición titulada “En Tránsito” del pintor turolense Alfredo Altabás Felipo (Cantavieja, 1965) en el Centro Cultural las Aulas de nuestra ciudad. Muestra que podrá visitarse hasta el próximo 9 de febrero, en horario de 10 a 14 horas por la mañana y de 17 a 20 horas por la tarde. De formación autodidacta y con muchos años de experiencia, Alfredo Altabás consta en su currículum con una serie de exposiciones personales y colectivas, así como de diversos premios y reconocimientos obtenidos a través de todos estos años, entre los que destacan: el 1º premio XXVII Premio Nacional de Pintura Ciudad de Castellón del año 2012 y el 1º premio de pintura XVII concurso de primavera de dibujo y pintura ciudad de Benicarló en el 2010, por citar solo a dos de ellos.

Antes de dar comienzo a un análisis particular de las obras, quiero hacer primero una meritoria referencia a la correcta distribución espacial de las mismas en la sala, la cual nos transmite en su conjunto un concepto expositivo muy agradable por su gran claridad visual y limpieza, algo que curiosamente contrasta con los motivos de las escenas elegidas por el pintor, donde en su inmensa mayoría  aluden a escenarios nocturnos de ciudades en plena actividad cotidiana. De clara referencia fotográfica, las obras presentan un notable control del color y sobre todo de la luz, para de ese modo otorgar una especial atmósfera que nos trasmite ese efecto de “desenfoque” o distorsión, que hace de la imagen un resultado un tanto “impresionista” de su lenguaje. Algo que con notables diferencias tanto de forma, como de discurso, me ha recordado a la obra del también turolense Juan Zurita, pintor que también expuso en esta sala hace exactamente ahora un año y del que publiqué en su momento un artículo en este mismo blog .

Por otra parte y reforzando el sentido conceptual de la muestra, resulta igualmente acertado, amplio y polisémico el discurso que de alguna manera se aprecia en la intención de conjunto y que hábilmente su autor ha recogido en el titulo de… “En tránsito”, ya que este no solo alude de manera explícita a la sencilla y cotidiana acción de circular tanto automóviles como personas, por las calles de una gran ciudad (y que aparecen recreadas en las escenas de los cuadros) sino que además, nos invita de manera implícita a ser testigos de su propio “tránsito” como creador, donde Alfredo Altabás recurre a nuevas motivaciones y asuntos, que no solo le obligan a cambiar en lo formal, sino también en la nueva intención de discurso en sus obras.

Aún cuando el tratamiento del color y el gesto, la inspiración o las referencias fotográficas, suelen ser elementos comunes con las etapas anteriores a dicho cambio o “tránsito”; los motivos cambian y se transforman en una visión más general del entorno, donde la poliopsia adquiere un significado de ensoñación y/o propuesta reflexiva de la realidad, apareciendo en este sentido algunos ejemplos de obras como “Subterráneo N-340” (imagen del párrafo) donde se puede apreciar una gran belleza formal y un cuidadoso tratamiento en su factura.

Sin duda esta muestra titulada “En transito” del pintor Alfredo Altabás Felipo es una de esas que ratifican el mérito al trabajo y el respeto al rigor, de aquellos que manifiestan sinceramente su afición por la pintura, demostrándolo claramente con los resultados de sus obras. Y como ha ocurrido también en otras ocasiones, un pintor autodidacta nos demuestra con la calidad de su trabajo, que a veces las licenciaturas, son solo para aquellos que quieren obtener un sellado documento y exhibirlo colgado en la pared de algún lugar, ocupando un espacio que solo sirve para alimentar el ego y justificar con títulos la mediocridad y la mala praxis, cuando en realidad, éste debería servir para ilustrar a aquellos que deben distinguirse por haber obtenido un conocimiento privilegiado como especialistas, en una actividad humana que sin duda debe exigir de quien la realiza, el mayor esmero y dedicación, precisamente porque por eso le llamamos Arte.

Les invito a que no dejen de visitar esta exposición, que bien merece ser admirada por la calidad de sus resultados y sobre todo, porque ilustra sin ningún género de dudas, la famosa frase de David Hockney, que me ha servido de máxima y ha estado presente siempre en la cabecera de este blog desde sus inicios y que dice así… “No es necesario creer en lo que dice un artista, sino en lo que hace”. Y puedo intuir que este momento de "tránsito" de Alfredo Altabás Felipo, le conducirá hacia un buen destino.

Hasta la próxima entrega.

Amaury Suárez.