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29 mayo 2013

Pablo Guinot y sus trayectos corporales.

Estimados lectores.

El pasado martes día 21 quedó inaugurada en el centro cultural provincial “Las aulas”, la exposición titulada “Trayectos corporales” del joven pintor castellonense Pablo Guinot Gironda, licenciado en BB.AA. por la facultad de Bellas Artes de San Carlos, Valencia y del que a pesar de su juventud, se puede encontrar una interesante y valiosa trayectoria profesional, la cual incluye entre otros aspectos, un curso de Pintura figurativa con el pintor Scott Waddell en la Gran Academia Central de Arte de New York en el año 2011. Siguiendo con su interés por el lenguaje figurativo, Pablo Guinot participa ese mismo año en el Taller de Pintura “Maestros de la Figuración” dirigido por los pintores Antonio López y José María Mezquita en la Universidad de Navarra. En los años 2009-2010, realizó un posgrado de Gestión del Territorio y Espacio Público, auspiciado por la “Universitat Oberta” (Universidad Abierta) de Cataluña. Y ha participado además en diferentes exposiciones individuales y colectivas, principalmente en nuestro país.

Jenny Saville
La exposición que nos ocupa “Trayectos corporales”, es una muestra que en sentido general, se presenta al público con unas obras de gran calidad técnica y riguroso oficio, donde el lenguaje figurativo y la predilección por los aspectos relacionados con la figura humana, alcanzan cuotas de gran virtuosismo formal, sugerentes imágenes y belleza del conjunto, encuentro un claro vínculo o influencia con la obra de la pintora inglesa Jenny Saville (en imagen) sobre todo en aquellas donde los cuerpos de las figuras aparecen como aplastadas contra un cristal, dejando al descubierto todo un mundo de sugerentes formas y perspectivas poco usuales.

Particularmente considero esta muestra, como en tantas otras ocasiones donde el que expone es un pintor de poca experiencia, algo desacertada en la selección de las piezas y la distribución espacial de las mismas. En la primera sala por donde accedemos a la exposición, vemos un conjunto de obras, que aún teniendo una cierta calidad formal, parecen responder más a  trabajos de estudios o ejercicios de clase, con objetivos y discursos muy variopintos, que  restan protagonismo y conductibilidad al motivo central de la exposición, que es sin duda la expresividad y belleza del cuerpo humano. A pesar de ello, la calidad general de la muestra desde el punto de vista técnico y formal, (incluidas las obras antes mencionadas) es de una gran calidad y belleza, lo cual nos permite pasar por alto esta cuestión, más de contenido, que de forma. Del mismo modo, resulta gratificante comprobar como afloran los valores, que como pintor y persona defiende su autor, en la entrevista que le hicieran recientemente en el programa televisivo “Cuaderno en Blanco” de una cadena local, y que ustedes podrán disfrutar en el siguiente enlace, http://www.tvcs.tv/visor_wip.php?id=4917&cat=2 donde Pablo Guinot considera esta etapa de elaboración y estudio del cuerpo humano, como un camino aún por recorrer y perfeccionar, algo que le acredita como una persona serena, con nobles y elevadas ansias de superación y a la vez , como un pintor serio y riguroso con su profesión, cualidades estas muy escasas, en estos tiempos de tanto “estrellato” efímero.

Por otra parte resulta curioso, pero igualmente gratificante, leer en el catálogo de esta muestra, la opinión del Sr. Peter Colleridge, quien siendo músico, expresa no sin razón, lo que deberíamos ver y sentir al contemplar estas pinturas de Pablo Guinot, aludiendo para ello, a la particular sensibilidad de cada cual. Pero aún coincidiendo en sentido general con la opinión de este músico, me gustaría apuntar sólo una cuestión que no por pequeña resulta insignificante, y es que en arte (concretamente en pintura que es de lo que puedo opinar porque conozco) no podemos reducirlo todo a ver si las pinturas expuestas "nos dicen algo", ya que sería (según mi punto de vista) una manera simplista de reducirlo todo a la aprobación del receptor y a sus capacidad de “sentir” o “leer”. Por supuesto que todo nos dice algo, desde una obra sublime, hasta la más espantosa y mal oliente defecación, pero no todo el mundo cuenta con la capacidad de justipreciar lo que siente y observa con criterio sólido, como tampoco quiere decir que estemos ante una valiosa propuesta artística, ante una obra de calidad, ante una pieza digna de ser considerada y valorada como pieza de arte.

Dejemos de otorgar valor y mérito a la opinión de aquellos que no elevan nuestro trabajo, dejemos de considerar "Arte" a todo lo que se expone en una galería. Tanto el concepto de arte como de cultura, que antes era algo perfectamente claro e identificable, ha ido ensanchándose para abarcar tantas cosas, para representar tantas cosas a la vez, que hoy en día prácticamente ya no quiere decir nada de lo que dijo y simplemente quiere decirlo todo, que es una manera de decir nada. Como ya sabemos, hoy hay muchos “receptores” (públicos), como “emisores” (artistas) que por incapacidad, desconocimiento y sobre todo manidos clichés, solo saben beber de lo superficial y las apariencias, otorgándole a la sinrazón y el espectáculo, el único cauce de valoración de una obra de arte o incluso de la propia cultura. Cuando el artista David Hockney, dijo… “No es necesario creer en lo que dice un artista, sino en lo que hace” (curiosamente frase que ha sido sello distintivo de este blog, desde los inicios de su creación) se refería a la necesidad que tiene el profesional de dejar aflorar su auténtica calidad como creador y dejarse de patrañas semánticas y florituras vacías para justificar su mediocridad o falta de calidad; actos, obras y acciones que tantas y tantas veces vienen aparejados a una caricaturesca y simplona manera de “sentir”; a ese incontrolable y eufórico sentimiento “creativo”, que tantas y tantas veces, resulta ser el escenario ideal para timadores y tramposos, carentes de todo talento, rigor y desconocedores del real sacrificio que debe tenerse a la hora de crear una obra.

Para concluir, solo me resta decir que no todo se reduce a situarse delante de un cuadro y simplemente observar, porque el amplio goce que tanto el público, como el artista, espera recibir de una obra de arte, no puede reducirse a una cuestión de capacidades sensoriales (ver, oír, oler etc.), sino a la habilidad intelectual, que unida a los aspectos vivenciales, nos ayudan a elevar cada vez más nuestro entendimiento y disfrute de las cosas y los fenómenos, entre ellos, el arte y la cultura.

La exposición permanecerá abierta al público hasta el próximo día 15 de junio y es realmente una buena oportunidad para disfrutar de una muestra de gran belleza y calidad.

Hasta la próxima entrega.

Amaury Suárez.

01 mayo 2013

Una nueva Lledó por descubrir.


Estimados lectores.

El pasado martes 23 de abril  quedó inaugurada en el centro provincial de arte “las Aulas” la exposición monográfica de la creadora Elisa Merino Calvo, titulada “Untapped Lledó”. Para aquellos que el ingles no es lo suyo, decir que “Untapped” como adjetivo se refiere a algo que está por explotar o descubrir, con lo cual, el titulo en español sería “Lledó por descubrir” o “Lledó por explotar”, refiriéndose a las que según su creadora, son las posibilidades que aún tiene la imagen de la virgen del Lledó (y todo lo que ella representa) para ser tratada y recreada desde el punto de vista artístico.

Después de esta referencia didáctica sobre la lengua de Shakespeare, podemos entrar en materia.


Elisa Merino Calvo (que no es inglesa) es una destacada creadora multidisciplinar salmantina, residente en Castellón de amplio currículum, vinculada al arte idea o conceptualismo, para lo cual, se auxilia de diversos medios expresivos como la fotografía, los performance, las instalaciones y el video, aunque en ocasiones también utiliza la escultura y la pintura según sea su interés de discurso. Su tema principal es la identidad multicultural, además ha desarrollado obras de denuncia de la violencia y de marcado compromiso social. Donde destaca una de sus instalaciones con fotografías en el museo del Bronx de Nueva York titulada "Cartografías del hambre".

En la muestra que nos ocupa, “Untapped Lledó”, esta experimentada creadora nos ofrece su particular visión sobre uno de los “iconos” más representativos de Castellón, no solo desde el punto de vista de la arraigada tradición cultural, sino además, de aquella que lo vincula a la fe religiosa del lugar. La virgen del Lledó es sin duda el símbolo más representativo de esta comarca de la Plana Alta
que une a su alrededor, actos y sentimientos de la inmensa mayoría de sus habitantes (devotos o no) convirtiéndola en un elemento de unidad y también de distinción de la singular idiosincrasia castellonense. La exposición también nos habla del hábitat y las costumbres de los orígenes de la zona, de sus raíces, de la historia de castelloneros vinculados al medio rural, surgido entre el aroma y el color de naranjos que dieron origen a una región próspera e industrial azulejera, donde la “tierra” sigue siendo su cardinal elemento y aunque ahora no tanto, se sigue valorando el modo de vida mediterráneo y junto con él sus tradiciones.

No es muy común ver en esta sala una exposición con estas características de lenguaje, el conceptualismo es una corriente más propia de museos o galerías especializadas, en ciudades más cosmopolitas, que atraen y cultivan a un público elitista o exclusivo. Quizás por esa razón la asistencia de público hasta la fecha, resulta muy escasa y los que asisten, no alcanzan a analizarla y valorarla en su justa medida, a pesar de resultar en suma bastante anecdótica y de gran literalidad del motivo inspirador de la propuesta. Una experiencia más que pudiera abrir el tópico debate entre las corrientes contemporáneas y la inaccesibilidad o hermetismo de sus discursos para el amplio público, pero en fin, eso es otro asunto.

Lo cierto es que desde el punto de vista estrictamente formal, la exposición no hace apenas aportaciones, ni en los elementos expresivos que utiliza, con un sentido un tanto “povera”, ni en el diseño espacial que lo compone. No han sido pocas las veces que hemos visto en una exposición de este tipo, un televisor divulgando y repitiendo hasta la saciedad, el cuerpo teórico- conceptual que el creador desea exponer a los visitantes; como tampoco el tipo de “instalación” a lo “patchwork” cutre, a modo de cortina navideña, como el que nos da la bienvenida en la primera sala. Los espacios recreados como parte del todo conceptual, apuntan más a un concepto de distribución hogareña cual ama de casa, que no solo resultan bastante naif, simples y pobres, sino que además están muy trillados como imagen dentro de estas tendencias de predominio de la idea sobre la formas.

Si la intención (como se desprende del título de esta exposición) es la de proponernos incidir en una visión más elevada sobre el icono de fe que es la Virgen del Lledó y todo lo que ella representa en la cultura de Castellón, creo que la propuesta que nos platea Elisa Merino Calvo con su obra, es aún no solo insuficiente y menesterosa, sino además confusa, algo que nos puede llamar la atención sobre la “necesidad” que tienen algunos creadores de convertirlo todo, en motivo de “arte” sin un previo estudio que arroje un resultado más convincente, elevado y profundo. Incidiendo cada vez más en un arte superficial, pueril y caricaturesco, aún cuando éste, expuesto en un museo o en una galería, lo pretendamos envolver con el manto de la contemporaneidad del arte moderno.

A pesar de todo lo dicho, les exhorto a visitar esta “Untapped Lledó” de Elisa Merino Calvo, estoy seguro de que su autora les agradecerá aumentar el índice de visitas a su exposición y por otra parte, podrán ustedes mismos sacar sus propias conclusiones, ¡pero cuidado! Si al valorar el resultado de la obra, no coinciden con los pretendidos objetivos, pueden correr el riesgo de ser tildados de ignorantes, pues con acostumbrada frecuencia se suele decir que para este arte todo público que no es sumiso a sus obras es inculto y nunca está a la altura de lo expuesto, como tampoco de los artistas que lo cultivan. Espero que este no sea el caso y solo traten de ver una nueva “Lledó por descubrir”.

Hasta la próxima entrega. 

Amaury Suárez.

30 marzo 2013

Vacío de cuerpo y alma.


Estimados lectores.

El pasado martes día 26 quedó inaugurada en el centro provincial de cultura “las Aulas”, la exposición "Cuerpo - Alma" del pintor Miguel Bagán, del cual no he podido encontrar referencia alguna en los medios, ni sobre su persona, así como tampoco de su trayectoria artístico profesional, aunque después de visitar la muestra y hacer una valoración técnica, que incluye también a la propuesta de su trabajo, puedo intuir que estamos en presencia de una persona con una larga afición por la pintura, que a pesar de encontrar loables resultados en algunos de sus aspectos técnicos, sobre todo en la presentación y los acabados de sus obras, resulta no solo pobre, sino además muy repetitiva, uniforme y aburrida, lo que advierte una clara monotonía visual, cual mecánico estampador de billetes de lotería .

A pesar de las amables y no menos poéticas palabras del crítico de arte Cap de pera, que son recogidas en el catálogo de la exposición y de las que se deduce su estrecha relación con el autor, (aunque ya sabemos que los amigos con sus siempre buenas intenciones, nos mienten ante las críticas) éste no sólo alaba su obra, sino además a la personalidad de su autor, como si esto formara parte  importante del valor de la misma, quizás sea porque a pesar de su buena fe, este crítico en la soledad de su foro interno, reconozca mucho mejor y más valioso al hombre como amigo, que como pintor. Cap de pera nos presenta a un Miguel Bagán como una persona discreta, polémica, inconformista y transgresor, (bueno, trasgresor, que es como aparece en el texto) que inmerso en la soledad de su trabajo se ocupa y preocupa por “buscar cosas nuevas” en su obra. Leonardo Da Vinci decía que era mejor reprender al amigo en secreto y alabarlo en público; quizás este sea un buen ejemplo de ello, pero lo cierto es que Bagán debiera considerarse afortunado por contar con unas palabras como las que le dedica este crítico, con nombre de “dolci testa”, que a pesar de la brevedad en la extensión de su texto, resultan mucho más meritoria y sin duda hermosas, que la propia obra a la que hace referencia, es decir, la suya propia.

Son varios y muy evidentes los aspectos en los que me baso para llegar a la conclusión de que estamos ante una obra de un aficionado, sin que esto tenga porqué resultar algo negativo, (mucho menos ofensivo) simplemente que no es el resultado de un profesional, ni en los recursos técnicos, lo cuales resultan muy limitados y pobres, ni en la propuesta de su discurso, la que se muestra muy descriptiva, superficial, y en suma anecdótica, donde a pesar de la aparente “seriedad” y dramatismo del motivo elegido, su autor se preocupa por lograr una cuidada y comercial intención para mostrarnos lo “bonito” que quedan las texturas sobre el soporte, evidenciando una muy  elemental aplicación y elaboración en sus uso, y que de manera insistente son acompañadas por una limitada gama de colores tierras, carentes de toda complejidad cromática, que su autor aplica con minucioso cuidado en finas y frotadas capas, logrando de ese modo un resultado más propio de esos “cuadritos” que vemos en la sección de decoración de los grandes almacenes comerciales; carentes de toda personalidad pictórica y valor artístico (que no estético) pero que a pesar de todo, resultan “útiles” para tapar cualquier hueco de pared en un negocio de comida rápida o de pequeña habitación de hostal barato, donde lo más probable es que nadie repare nunca de su presencia.

No deseo extenderme más en mi valoración sobre esta muestra, pues en realidad no veo ni el cuerpo, ni el alma a la que alude el título de la exposición, solo una hermosa firma que acompaña a las obras y que tanto me recuerda a la huella del famoso “método Rubio” que años atrás se impartían en las escuelas. Quizás una carrera de tipografista, calígrafo o cartelista, como antiguamente llamaban a los que realizaban a mano alzada los letreros y carteles anunciadores de negocios, locales o películas, sea una buena opción para este aficionado pintor. Y así de ese modo podrá seguir siendo (como así nos lo describe Cap de pera en el catálogo de la muestra) un personaje polémico, inconformista, trasgresor (tal vez quiso decir transgresor) al que no le gusta relacionarse con nuevas personas y que además es muy poco dado a figurar públicamente y en los medios. Quizás por eso no haya podido encontrar referencia alguna de su persona, ni de su trayectoria artística. ¡Ah! se me olvidaba informarles que la muestra permanecerá abierta al público hasta el próximo 19 de abril en los horarios acostumbrados y aunque esta sea una de tantas exposiciones que vemos colgadas en este espacio cultural, ya saben que desde este blog siempre se les aconseja salir de galerías, pues sin duda resulta una forma sana de cultivar el cuerpo y el alma, aunque esto no sea motivo, ni pretexto, para realizar una nueva exposición.

Hasta la próxima entrega.

Amaury Suárez.

27 febrero 2013

Figuración XXI. Un grupo que marca la diferencia.


Estimados lectores.

Con una gran asistencia de público a pesar del “clásico” de futbol (Barça – Real Madrid)  quedó inaugurada ayer martes día 26 en el centro cultural provincial “las Aulas”, la siempre esperada exposición del grupo Figuración XXI, que como todos conocen está formado por los pintores, Raquel Lara, Carlos Asensio y Nacho Puerto, pintores a los que de manera individual ya les he dedicado algunas palabras, tanto en artículos de este blog, como también en otras publicaciones. Pero en esta ocasión y para mayor sorpresa, se ha incorporado un nuevo miembro, la joven pintora castellonense Esmeralda Domínguez (Castellón, 1990) quien es aún estudiante de bellas artes y a pesar de su juventud, ya apunta buenas maneras en su trabajo. Por lo pronto, y aludiendo al argot taurino puedo decir, que esta joven pintora toma su “alternativa” como miembro de un grupo profesional y eso siempre conlleva una seria responsabilidad que espero y deseo sepa aprovechar, aunque en esta ocasión, su aportación se materializa en unas obras, que aunque susceptibles de mejoras,  poseen una gran belleza y calidad técnica; obras, que además casan muy bien con los objetivos tanto formales como conceptuales que define al grupo Figuración XXI en su público manifiesto, en el que se reclama y pretende promover como una opción más dentro de los lenguajes de la producción artística contemporánea, al arte figurativo de calidad y amplitud iconográfica; algo que muchas veces se ve excluido e incluso menospreciado por las políticas promocionales de los diferentes centros e instituciones culturales de hoy en día, que sólo ven “modernidad” en aquellos lenguajes y propuestas más próximas al “Arte Idea” o a las múltiples corrientes “Informalistas” como si estas no fueran ya víctimas de un claro agotamiento de su lenguaje. También para esta muestra el grupo Figuración XXI ha querido invitar como colaborador, al escultor valenciano Manuel Martí Moreno (en imagen) que una vez más nos deleita con su obra; en esta ocasión, con dos estupendas piezas trabajadas en hierro, que tuve el placer de contemplar el pasado año 2012 en la sala de exposiciones “Espai El Convent” de Vila-Real, siendo hasta el momento su última exposición personal, de la que tuve además el privilegio y el gran honor, de compartir las palabras de su catálogo con otros dos notables especialistas como son, D. Joan Feliu Franch y Dña. Carmela Falomir Ventura, Doctor y Licenciada en historia del arte respectivamente. Manuel Martí Moreno es un destacado escultor del que podrán obtener más información en el siguiente enlace:



Nacho Puerto
Una vez más resulta muy placentero disfrutar de esta nueva exposición del grupo Figuración XXI. El resultado de las obras de estos jóvenes creadores, actúa como virtuoso referente que vuelve a encumbrar al término “profesional”, pues sin lugar a duda, estos saben acometer su trabajo con capacidad y eficacia, y no solo por los aspectos técnicos y de discurso que con meridiana claridad podemos constatar en sus obras, sino por el rigor que han mantenido desde el inicio de su constitución, apostando siempre por la calidad tanto de la forma como del contenido en el arte que realizan, y no menos importante también, por la seriedad y coherencia con los objetivos planteados en su manifiesto, convirtiéndolos en un “producto” de notable calidad, distinción y altura intelectual.

Raquel Lara
Llevaba mucho tiempo esperando ver en Castellón un grupo de creadores plásticos, cuyo pretexto de formación se equiparara a los de aquellos artistas que recoge la historia del arte, donde los objetivos de constitución, respondían a una intención intelectual elevada y de verdadera admiración y sintonía con el arte, tanto por sus propuestas, como también por los cuestionamientos que se hacían desde su condición de creadores. Y no como ocurre por estos lares, por esos ilógicos, o cuanto menos “curiosos” aspectos como: el de la residencia común de sus miembros en un barrio o municipio, la de afinidades personales o de otro tipo, que puedan generar un buen “rollito” en el grupo, o incluso por la similitud de género de sus miembros, (o como dijera una “ilustrada” ministra del pasado gobierno, de sus “miembras”) como si algunas de estas causas o motivaciones, tuvieran algún peso, distinción o coherencia conceptual con objetivos estrictamente artísticos, o con una propuesta seria y rigurosa que ayudara realmente a elevar un conocimiento o resultado de valor cultural. Hasta ahora, siempre han sido grupos donde el nivel y la calidad de las obras y también la de sus miembros (salvo raras excepciones) resultan más propios de colegas aficionados al arte, “amiguitos” simpáticos que buscan notoriedad, usurpando una condición o profesión que no tienen y que muchos de ellos desconocen, por lo que los objetivos y las motivaciones de constitución, poco o nada tienen que ver con lo que debe distinguir a una actividad artístico- creativa sensata, que ayude a elevar el nivel de discurso y propuesta, pero sobre todo, que se distinga por la calidad de un grupo de personas vinculadas a la noble actividad de la creación en el arte.

Carlos Asensio
Soy testigo de que ir de “artista” por la vida, sobre todo en ciudades o pueblos vinculados históricamente a la actividad rural, (siempre digna) es a veces muy rentable en términos de aceptación social. Se suele mirar al “personaje” como un ser raro, diferente, tocado por la mano de Dios, románticamente alocado e hipersensible con el mundo que lo rodea, en fin, alguien de una fragilidad emocional al que muchas veces se le perdona algunas normas de elemental educación, convivencia y de cumplimiento de la ley. Personas a los que se les puede llegar a justificar algunas actitudes psicóticas, como recientemente ha ocurrido en esta ciudad llegando a ser incluso motivo destacado de divulgación por la prensa, donde vimos a nuestro más insigne e importante “artista” de todos, al señor Juan Ripollés, hablar de manera compungida con su escultura yaciente, la que por causas de la fuerte acción del viento, puso en evidencia un fallo de cálculo en su estructura y esta cayó sobre su base. Tal desgracia provocó un “curioso” diálogo de su autor con la obra, donde esta (la escultura) no solo le escuchaba, sino que además le respondía y le aconsejaba sobre la mejor manera de ser nuevamente colocada compositivamente en la rotonda donde había sido emplazada, según informaba su afligido autor a los medios. Al parecer un ejemplo más de esa “sensibilidad” paranormal que algunos aún justifican con su condición de “excepcional artista” y que en mi opinión, sólo responde a una de sus tantas patochadas y una magna desvergüenza, carente de toda profesionalidad y sentido ético, pero en fin, el público en general sigue disculpando cosas como esta y sigue viéndolo y aceptándolo como algo propio de “artistas”. Creo que la ignorancia también merece un retrato. Igualmente he pensado que tanto Hollywood, como la literatura “romance novel” de poca monta, han hecho mucho daño en este sentido y tal vez sea porque tanto los directores de cine, como los cursis literatos de novelas rosa, no saben muy bien como se crea la imagen de un cuadro, o de una escultura y ante tal desconocimiento, sólo han aportado el cliché de personajes caricaturescos.

Esmeralda Dominguez
Pero afortunadamente hoy Castellón cuenta con un grupo de jóvenes creadores como Figuración XXI, que a pesar de los pesares, de la crisis imperante (causada a veces más por la incapacidad intelectual, los turbios chanchullos políticos y la insensibilidad humana, que por la falta de medios) se imponen con calidad técnica y altura intelectual. Un grupo que nos ofrece obras, que aún siendo susceptibles de mejoras, ya poseen un resultado con el que sentirse orgulloso, no solo por aquello que corresponde y distingue al grupo, sino también por lo que éste puede representar para la cultura castellonense. Ahora solo hace falta que los que ostentan el poder, esos que diseñan las políticas culturales de la región y conceden mérito y valor, a los que a veces no lo tienen, le otorguen la consideración y promoción necesaria para que a este grupo de creadores les llegue más temprano que tarde el reconocimiento. Creo que sería una acción de justicia y sobre todo de sensatez; seguro estoy que les será mucho más rentable (teniendo en cuenta la verdadera calidad de este grupo), que aquella empleada con otros, que de “artistas” solo tienen esa caricaturesca pose que tanto gusta representar, cual actores de comedia, a personas esnob, “friquis” y demás patéticos especímenes, eso de los que a veces veo deambular de un lado para otro, haciéndose ver en eventos culturales de todo tipo, aunque cuando les preguntas de qué trataba la actividad o de qué tema se hablaba en la conferencia, no sepan muy bien que responder. Pero ya sabemos que para estos “artistas”, eso carece de importancia, su mayor interés siempre es que se les vea, ya que con eso siguen manteniendo su singular condición y su reconocida popularidad.

Por todo lo aquí expuesto, espero que no dejen de ver esta nueva entrega del grupo Figuración XXI, la cual permanecerá abierta al público hasta el día 23 de marzo, y que podrá visitarse en los horarios acostumbrados. Seguro estoy que sabrán valorar la indiscutible calidad de estos jóvenes creadores y así podrán comprobar que Figuración XXI es un grupo que marca la diferencia.

Hasta la próxima entrega. 

Amaury Suárez.