Un espacio abierto para ejercer la opinión y la crítica sobre el arte. Un blog que invita a la reflexión y a la valoración sincera sobre las obras (que no autores) a cerca de sus valores artísticos que estas pudieran tener o carecer, es el objetivo principal de todos los artículos de opinión que se expresan en este blog.
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13 abril 2011
Esculturas fragmentadas
Estimados lectores:
De muy buena podría calificarse la exposición que el pasado 7 de abril quedó inaugurada en el espacio expositivo del centro cultural Castalia Iuris de nuestra ciudad, situado en la Plaza Cardona Vives, 10 – (sótano), del joven escultor Manuel Martí Moreno (Valencia, 1979).
A pesar de que la muestra nos pudiera recordar a algunos antecedentes icnográficos de referencia como son: los del catalán Jaume Plensa, (imagen 1 del párrafo) el israelí Niso Maman (imagen 2 del párrafo) o incluso algunos trabajos de joven orfebre canadiense Bert Lambier, (imagen 3 del párrafo) la muestra de Marti Moreno, resulta de gran atractivo estético y con un buen dominio técnico tanto de los aspectos del dibujo y la anatomía, como de
aquellos que intervienen en el proceso de realización de las piezas; como son el soporte, el conocimiento sobre los materiales utilizados, la presentación, etc. Martí Moreno nos muestra en su trabajo un conjunto de cabezas humanas, algunas de ellas de proporciones heroicas, donde se combina principalmente dos tipos o géneros de esculturas, por un lado, el alto relieve en la que el joven escultor utiliza en su modelado, una fina malla de
plástico o metal a modo de tul; la cual le aporta a la pieza no solo una inquietante transparencia (poco usual en este genero) si no además una expresiva y a veces enigmática expresión de los rostros que se exhiben. Por otra parte, encontramos la escultura de busto, esta última con un sentido muy sugerente del volumen, donde el autor conjuga en una hermosa y orgánica relación de la tridimensionalidad, tanto al volumen físico, como aquel que justificado en el espacio virtual (hueco) nos indica la correcta terminación de la pieza.
De muy buena podría calificarse la exposición que el pasado 7 de abril quedó inaugurada en el espacio expositivo del centro cultural Castalia Iuris de nuestra ciudad, situado en la Plaza Cardona Vives, 10 – (sótano), del joven escultor Manuel Martí Moreno (Valencia, 1979).
A pesar de que la muestra nos pudiera recordar a algunos antecedentes icnográficos de referencia como son: los del catalán Jaume Plensa, (imagen 1 del párrafo) el israelí Niso Maman (imagen 2 del párrafo) o incluso algunos trabajos de joven orfebre canadiense Bert Lambier, (imagen 3 del párrafo) la muestra de Marti Moreno, resulta de gran atractivo estético y con un buen dominio técnico tanto de los aspectos del dibujo y la anatomía, como de
aquellos que intervienen en el proceso de realización de las piezas; como son el soporte, el conocimiento sobre los materiales utilizados, la presentación, etc. Martí Moreno nos muestra en su trabajo un conjunto de cabezas humanas, algunas de ellas de proporciones heroicas, donde se combina principalmente dos tipos o géneros de esculturas, por un lado, el alto relieve en la que el joven escultor utiliza en su modelado, una fina malla de
plástico o metal a modo de tul; la cual le aporta a la pieza no solo una inquietante transparencia (poco usual en este genero) si no además una expresiva y a veces enigmática expresión de los rostros que se exhiben. Por otra parte, encontramos la escultura de busto, esta última con un sentido muy sugerente del volumen, donde el autor conjuga en una hermosa y orgánica relación de la tridimensionalidad, tanto al volumen físico, como aquel que justificado en el espacio virtual (hueco) nos indica la correcta terminación de la pieza. De ese modo, nos encontramos ante un resultado, que a pesar de la supuesta pesadez que pudiera sugerir una cabeza de tales proporciones, gracias al sentido inconcluso de su acabado, el resultado de la obra se alza ante nuestros ojos con gran ligereza visual, fragilidad y belleza.
Quizás este recurso de lo fragmentado o “inacabado”, bien podría hablarnos en el sentido conceptual de su discurso, de la siempre necesaria capacidad de superación que debe tener el individuo durante toda su vida, o dicho de otra forma, la necesidad de ir construyéndose a si mismo poco a poco. Una verdad común, que ha sido más coherente representar, (como así lo ha hecho el autor) desde los rostros anónimos que vemos expuestos en la exposición. Pues ese recurso que ataña a todos los individuos por igual, no solo nos permite relacionarnos e interactuar mejor con el entorno y los demás seres humanos, si no que además actúa como valiosa herramienta de supervivencia en el medio.
También podría aludir a ese sentido filosófico que relaciona a las partes con el todo y viceversa; ese que nos habla del conocimiento concreto de la realidad, el cual consiste no en la sistemática adición de unos hechos a otros, sino en un proceso de concretización, que procede del todo a las partes y de las partes al todo.
Quizás este recurso de lo fragmentado o “inacabado”, bien podría hablarnos en el sentido conceptual de su discurso, de la siempre necesaria capacidad de superación que debe tener el individuo durante toda su vida, o dicho de otra forma, la necesidad de ir construyéndose a si mismo poco a poco. Una verdad común, que ha sido más coherente representar, (como así lo ha hecho el autor) desde los rostros anónimos que vemos expuestos en la exposición. Pues ese recurso que ataña a todos los individuos por igual, no solo nos permite relacionarnos e interactuar mejor con el entorno y los demás seres humanos, si no que además actúa como valiosa herramienta de supervivencia en el medio.
También podría aludir a ese sentido filosófico que relaciona a las partes con el todo y viceversa; ese que nos habla del conocimiento concreto de la realidad, el cual consiste no en la sistemática adición de unos hechos a otros, sino en un proceso de concretización, que procede del todo a las partes y de las partes al todo. Pero en fin, sea cual sea la causa teórica que justifique este maravilloso resultado expositivo, lo cierto es que la muestra de esculturas de Manuel Martí Moreno que ahora se exhibe en el centro cultural Castalia Iuris de nuestra ciudad, es un buen ejemplo que he disfrutado mucho, entre otras razones, por su profesionalidad y belleza estética.
La muestra permanecerá abierta al público hasta el próximo dia 26 y sería realmente una pena que no fueran a verla.
Hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez.
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22 febrero 2011
¿Portamaceta o Gaiata?
Estimados Lectores.
"…Hoy en día podemos pasear por las calles de la ciudad y disfrutar de una ciudad más guapa, respirando cultura y admirando nuevas obras de arte...” Estas fueron algunas de las palabras que pronunció el pasado viernes 18 de febrero nuestro alcalde, el Sr. D. Alberto Fabra Part, en el acto de inauguración de la escultura titulada “Fuego” del autor D. Jacinto Domínguez Luna, vecino de nuestra ciudad y delineante de profesión y que se encuentra emplazada en la rotonda de intersección de la avenida de Valencia, con la avenida de Burriana.
Es curioso como algunos hombres en un claro ejemplo de incontinencia verbal y demagogia política, pueden tener tan equivocada su percepción estética, y además atreverse con irresponsable ligereza intelectual, a valorar y diferenciar, lo bello de lo feo, la cultura de la seudocultura, el valor popular autentico, del mal gusto populista, haciéndose notar con mayor evidencia la equivocada apreciación, cuando el que habla no tiene, o tiene muy poco conocimiento del tema, pues para comprobar tamaña equivocación, solo tenemos que andar las calles de Castellón, para percatarnos de la aberración estética que existe en esa llamada política de “embellecimiento” de nuestra ciudad, donde encontramos a algunos auténticos “pegotes” (muchas veces del mismo autor) que poco o nada tiene que ver, ni con lo elevado y culto, ni con el
entorno donde ha sido ubicada la obra; quizás si la elección hubiera sido consecuencia de un serio estudio de diseño urbanístico por parte de profesionales, y no de la incompetente, caprichosa y desinformada opinión de funcionarios, o políticos de turno que así lo eligen y asignan, esto no ocurriría, pero a pesar de todo, prestamos atención a lo que dicen aquel que ostenta la mayor responsabilidad de gestión dentro de la comunidad de personas, con la esperanza siempre de que algo pueda cambiar algún día; pero una vez más, escuchado el protocolar discurso de nuestro señor alcalde, llegan a mi mente las ilustradoras palabras que alguien dijo una vez… “Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los políticos hablan porque tienen que decir algo”, pero en fin, esto sería tema para otro articulo.
Hablando de la escultura “Fuego” de Jacinto Domínguez, que es el tema que nos ocupa en este artículo, tengo que confesar que cuando fui a verla al lugar, aunque con visibles errores técnicos, como: huellas dejada por el uso de radiales y gruesas soldaduras que actúan en detrimento de la calidad del acabado, esta me resultó muy agradable en su color de oxido natural. No se puede negar que Jacinto conoce el material, pero no tanto como para encubrir los errores que no escapan al ojo del experto. Aun así, lo cierto es que nos enfrentamos ante
una escultura que alcanza una altura aproximada de unos 8 por 5 metros de diámetro; valores estos contenidos en un peso de 5,2 toneladas, realizada con láminas de hierro de 6mm de grosor por 750 mm de ancho que le aporta una cierta ligereza visual, así como una decorativa simetría que adorna el entorno urbanístico. Pero un color bonito no es suficiente merito como para hablar de una buena obra y mucho menos, para sentirse orgulloso del trabajo realizado, siendo precisamente en éste sentido, que quiero hacer mi valoración del trabajo.
Según he podido investigar el diseño de esta escultura 'Fuego', surge de una que el autor realizara en mediano formato (autor y obra en la imagen) y que fue expuesta junto con otras (también en metal) en una exposición que realizó en el Centro Municipal de Cultura del 21 de Enero del 2010 y que desde entonces, el autor la concibió como representación o símbolo de una llama.
Pienso que el cambio de escala, así como los contrapesos visuales, no favoreció a la monumental pieza que hoy se exhibe en la rotonda, pues sus actuales errores compositivos y de ritmo se hacen patentes, poniendo en evidencia la falta de rigor y conocimiento de su autor en este aspecto, ya que la rigidiza a tal punto que más que un fuego, (elemento caracterizado por su asimetría y gran dinamismo de líneas) esta pieza bien podría funcionar como un oxidado homenaje a la “gaiata”, (algo muy
castellonense por otra parte) o un monumental soporte para macetas de barro a escala heroica, de los que vemos referenciados en la sección de jardinerías de los grandes almacenes o tiendas de bricolaje. Sin embargo esta falta de movimiento, impropia del objeto representado (el fuego) no aparecía en la escultura de mediano formato que Jacinto exhibió en el Centro Municipal de Cultura de la calle Antonio Maura en enero del 2010, la cual aportaba mayor dinamismo y control compositivo. Pienso que el temor a que las láminas de hierro de 6mm de grosor por 750 mm de ancho se “separaran”, obligo al inexperto escultor, a utilizar una medida
preventiva o solución muy elemental, colocando una especie de cinturón en la parte baja de la pieza, convirtiéndola en algo rígido, verdaderamente ingenuo y sin valor compositivo alguno. Cuando no se tienen los conocimientos necesarios (tanto teóricos, como prácticos) ni la experiencia que traen los años de dedicación a la especialidad, ni se es verdaderamente un experto del volumen, en este caso un escultor, suelen ocurrir estos episodios lamentables, francamente desafortunados, que ante un riguroso análisis y valoración profesional de la propuesta, lo que nació como “escultura” monumental, es simplemente un objeto anodino de gran tamaño que no pasa el aprobado.
Quiero para ir concluyendo este artículo, ilustrarles con un valioso ejemplo de un trabajo profesional de Ricardo Ugarte escultor, pintor, grabador, fotógrafo y escritor perteneciente a la Escuela Vasca de Escultura junto con Jorge Oteiza y Eduardo Chillida entre otros, y que curiosamente lleva por titulo “El aleteo del fuego” (tres ultimas imágenes). Como podrán comprobar en este magnifico trabajo de gran dinamismo del famoso escultor vasco, podemos imaginar y sentir con gran emoción, hasta el calor de sus asimétricas llamas, algo que desafortunadamente, dista mucho del fuego de mechero que nos propone el Sr. Jacinto Domínguez.
Y es que como en todo oficio o profesión, existen reglas que respetar, conocimiento que adquirir y destreza que desarrollar. Acostarse delineante y levantarse escultor es muy difícil, mucho más cuando tratamos de hacer algo tan grande como este singular “fuego” que nos propone Jacinto Domínguez, donde afloran sin reserva, las autenticas y reales carencias que tiene su autor en esta disciplina artística. Porque eso es algo que aunque queramos
adornarlo con amables y entusiastas palabras, políticamente correctas, como las que pronunció nuestro alcalde el dia de su inauguración, no podemos negar, ni encubrir la verdad, porque bueno será siempre el hojalatero para hacer vasijas de cobre y aceiteras, pero muy limitado es su conocimiento, para realizar proyectos más ambiciosos y monumentales que exijan de él mayor preparación.
Y mientras tanto me pregunto… ¿Qué inauguró el Sr. Alcalde en la rotonda de la avenida de Valencia, con la avenida de Burriana, un "Fuego", un "Portamaceta" o una "Gaiata" de hierro?
Hasta la próxima entrega
Amaury Suárez
"…Hoy en día podemos pasear por las calles de la ciudad y disfrutar de una ciudad más guapa, respirando cultura y admirando nuevas obras de arte...” Estas fueron algunas de las palabras que pronunció el pasado viernes 18 de febrero nuestro alcalde, el Sr. D. Alberto Fabra Part, en el acto de inauguración de la escultura titulada “Fuego” del autor D. Jacinto Domínguez Luna, vecino de nuestra ciudad y delineante de profesión y que se encuentra emplazada en la rotonda de intersección de la avenida de Valencia, con la avenida de Burriana.
Según he podido investigar el diseño de esta escultura 'Fuego', surge de una que el autor realizara en mediano formato (autor y obra en la imagen) y que fue expuesta junto con otras (también en metal) en una exposición que realizó en el Centro Municipal de Cultura del 21 de Enero del 2010 y que desde entonces, el autor la concibió como representación o símbolo de una llama.Pienso que el cambio de escala, así como los contrapesos visuales, no favoreció a la monumental pieza que hoy se exhibe en la rotonda, pues sus actuales errores compositivos y de ritmo se hacen patentes, poniendo en evidencia la falta de rigor y conocimiento de su autor en este aspecto, ya que la rigidiza a tal punto que más que un fuego, (elemento caracterizado por su asimetría y gran dinamismo de líneas) esta pieza bien podría funcionar como un oxidado homenaje a la “gaiata”, (algo muy
Quiero para ir concluyendo este artículo, ilustrarles con un valioso ejemplo de un trabajo profesional de Ricardo Ugarte escultor, pintor, grabador, fotógrafo y escritor perteneciente a la Escuela Vasca de Escultura junto con Jorge Oteiza y Eduardo Chillida entre otros, y que curiosamente lleva por titulo “El aleteo del fuego” (tres ultimas imágenes). Como podrán comprobar en este magnifico trabajo de gran dinamismo del famoso escultor vasco, podemos imaginar y sentir con gran emoción, hasta el calor de sus asimétricas llamas, algo que desafortunadamente, dista mucho del fuego de mechero que nos propone el Sr. Jacinto Domínguez.
Y es que como en todo oficio o profesión, existen reglas que respetar, conocimiento que adquirir y destreza que desarrollar. Acostarse delineante y levantarse escultor es muy difícil, mucho más cuando tratamos de hacer algo tan grande como este singular “fuego” que nos propone Jacinto Domínguez, donde afloran sin reserva, las autenticas y reales carencias que tiene su autor en esta disciplina artística. Porque eso es algo que aunque queramos
adornarlo con amables y entusiastas palabras, políticamente correctas, como las que pronunció nuestro alcalde el dia de su inauguración, no podemos negar, ni encubrir la verdad, porque bueno será siempre el hojalatero para hacer vasijas de cobre y aceiteras, pero muy limitado es su conocimiento, para realizar proyectos más ambiciosos y monumentales que exijan de él mayor preparación.Y mientras tanto me pregunto… ¿Qué inauguró el Sr. Alcalde en la rotonda de la avenida de Valencia, con la avenida de Burriana, un "Fuego", un "Portamaceta" o una "Gaiata" de hierro?
Hasta la próxima entrega
Amaury Suárez
12 febrero 2011
Un mundo lleno de “tarecos” en la Sala San Miguel
Tareco (n.) definición:
Ajilimoje, ajilimójili, bártulos, batiburrillo, cabo, cachirulo, chirimbolo, chisme, cosas, cosas sueltas, cositas, ensalada, enseres, maritatas, mezcla, mezcolanza, ñaque, pingo, ropa, tanate, trasto, trebejos, vestimenta, zarandajas.
Estimados lectores:
Desde que por primera vez en 1917 Marcel Duchamp colocara un urinario en una exposición bajo el titulo “Fontaine” como elemento ilustrador de lo que el consideraba su percepción estética del no-arte, y no precisamente como una visión sensible e impulsora del arte nuevo; los museos, galerías y espacios estatales vinculados a las corrientes englobadas en la post vanguardia informalista y/o conceptual, erróneamente calificados como espacios de arte contemporáneo (como si lo contemporáneo solo fuera ese tipo de arte o lenguaje) no dejan de llenarse de “obras” ininteligibles, de dudoso valor estético, de inservibles y mugrientos objetos cotidianos, donde lo “nuevo” ha dejado de serlo (ya desde hace mucho tiempo) y donde se hace cada vez más necesario contar con grandes espacios de almacenaje para guardar tantos "tarecos" inútiles y anodinos, que no hacen otra cosa que “engordar” con el polvo que contienen; provocando la misma indiferencia, incomunicación e incluso rechazo, que la del famoso y blanquecino urinario de aquel connotado artista francés, solo que casi siempre, los “nuevos” intentos que siguen reclamando su parcela de “originalidad”, me recuerdan cada vez mas al original y por lo tanto, todos me siguen resultando más aburridos si cabe.
Esta fue precisamente la sensación que experimenté en parte, al visitar la exposición “Pailletes, Prothèses, Poubelles” (Lentejuelas, prótesis, basura) de Anita Molinero, Nina Childress y Emmanuelle Villard que se encuentra en estos momentos exhibiéndose en el Centro de Exposiciones San Miguel de la Fundación Caixa Castelló-Bancaixa en la calle Enmedio, 17; y que como no podía ser de otra forma (ya que este tipo de arte suele necesitarlo) viene acompañada hasta con un comisario, el señor Ramón Tió Bellido para explicárnosla, el cual nos “ilustra” en su presentación on-line, http://obrasocial.bancaja.es/cultura/exposiciones/exposicionesficha.aspx?ID=352 con un lenguaje que solo a él y tal vez a unos pocos más, le puede resultar de gran interés, no por lo atractivo y profundo de los conceptos que maneja, sino quizás por lo insulso,
simple y ambiguo que resulta aquello que nos dice, ya que en su texto, no solo describe lo que todos vemos, sino que además trata de imponer lo que nadie percibe. Cuando estoy en presencia de casos como estos, siempre llega a mi memoria las palabras de David Hockney cuando dice “No es necesario creer en lo que dice un artista, sino en lo que hace”, creo que cuando tenemos la necesidad de explicar a los demás lo que uno hace, se me ocurre pensar en dos causas que lo provocan – seguro existen mas, pero solo diré dos - , la primera, porque la creación de la obra solo responde al interés y satisfacción del que la hizo, algo que a priori no estaría mal, si tenemos en cuenta que es bueno respetar la libertad individual del artista, para que este pueda hacer y decir lo que considere necesario, pero en defensa de esa misma libertad individual, no
podemos romper el vinculo con aquellos que están llamados a disfrutar y valorar lo que hacemos, es decir el publico de arte, donde incluyo también a muchos especialistas del ramo, como críticos y pintores, ya que si no los tenemos en cuenta y/o los negamos, ¿Para qué vale la pena realmente esa libertad individual? con lo cual ¿Qué sentido tendría una exposición como esta que nadie entiende y pocos admiran? Algunos pensaran que este hermetismo en el discurso de las obras, también se encuentra presente en otros movimientos o tipos de artes, como por ejemplo el Abstraccionismo, pero sin embargo, la sutil diferencia que radica entre estos dos enfoques o maneras de crear, es que en el Arte Abstracto, sus resultados se estructuran a partir de los recursos plásticos inherentes a la propia pintura, con lo cual no resulta del todo hermético al menos para aquellos que entienden ese lenguaje, manejan los conceptos y saben utilizar los recursos que le son propios en su manera de expresarse.
Y la segunda causa, quizás más genérica y reflexiva que la anterior, pero en estrecha vinculación con esta, es que para que el arte resulte ser un factor de estimulo a la meditación y a la sensibilidad de las personas, (especialistas o no) es necesario que estas se reconozcan en él, porque si no algo falla, o está mal hecho y en esta exposición, por más neumáticos y partes de automóviles que se exhiban o azules contenedores de basura que cuelguen del techo, no creo que este recurso inspire siquiera a la comprensión sensible y empatía de mecánicos automotrices, o distinguidos trabajadores de la limpieza urbana.
Lo cierto es que a pesar de todo y como dato curioso, podemos contemplar un amplio derroche en la utilización de los soportes empleados en esta exposición tales como: neumáticos de coche y de maquinaria agrícola que cuelgan del techo de la sala, contenedores de plásticos para la basura urbana, medio derretidos como consecuencia de la acción del calor de un soplete, cajas de alambres de acero, plásticos multicolores, faros traseros de automóviles derretidos y ensamblados cual mosaico y muchos más cacharros que me hacen pensar más en una gran operación de orden y limpieza de un taller de mecánica, que en una sala de exposiciones donde se exhiben piezas de arte.
Y es que la gran paradoja de todo esto radica, en que muchos de los representantes o que representan a este tipo de arte, insisten en negar de manera reiterada, el valor de modernidad o contemporaneidad que pudieran tener los oficios tradicionales, clásicos o mal llamados académicos. Para muchos de estos defensores de la mega modernidad y la ultra vanguardia contemporánea, un pincel, un poco de pintura y un trozo de lienzo, resulta algo obsoleto, pasado de “moda” y casi sin sentido hoy en dia, pero sin embargo, en esta exposición de tanto “Arte Contemporáneo”, es precisamente el aspecto del soporte que se ha utilizado en la obra, lo que parece ser el elemento causal que provoca lo “original” o “único” del resultado, eso que sin embargo en otro momento (arcaico para algunos) de otro tipo de arte, no tendría mayor interés que aquel que respalda la durabilidad de lo técnico. Es curioso comprobar como esa exaltación de la llamada individualidad en el resultado, se vincula a este aspecto (el soporte) que siempre ha estado más vinculado al medio técnico y material que abarca el oficio, que a la finalidad de la propuesta conceptual del discurso.
Al final con esta moderna concepción de lo “contemporáneo”, hemos pasado de un arte, donde la comunicación de los discursos en mayor o en menor grado era entendida, o al menos compartida por todos, a un mundo de "tarecos" inservibles, mudos y caducos que esperamos, que como el polvo que las cubre, se pierdan en el olvido, con la más mínima brisa del equitativo y justiciero pasar del tiempo.
Hasta la próxima entrega
Amaury Suárez
Ajilimoje, ajilimójili, bártulos, batiburrillo, cabo, cachirulo, chirimbolo, chisme, cosas, cosas sueltas, cositas, ensalada, enseres, maritatas, mezcla, mezcolanza, ñaque, pingo, ropa, tanate, trasto, trebejos, vestimenta, zarandajas.
Estimados lectores:
Desde que por primera vez en 1917 Marcel Duchamp colocara un urinario en una exposición bajo el titulo “Fontaine” como elemento ilustrador de lo que el consideraba su percepción estética del no-arte, y no precisamente como una visión sensible e impulsora del arte nuevo; los museos, galerías y espacios estatales vinculados a las corrientes englobadas en la post vanguardia informalista y/o conceptual, erróneamente calificados como espacios de arte contemporáneo (como si lo contemporáneo solo fuera ese tipo de arte o lenguaje) no dejan de llenarse de “obras” ininteligibles, de dudoso valor estético, de inservibles y mugrientos objetos cotidianos, donde lo “nuevo” ha dejado de serlo (ya desde hace mucho tiempo) y donde se hace cada vez más necesario contar con grandes espacios de almacenaje para guardar tantos "tarecos" inútiles y anodinos, que no hacen otra cosa que “engordar” con el polvo que contienen; provocando la misma indiferencia, incomunicación e incluso rechazo, que la del famoso y blanquecino urinario de aquel connotado artista francés, solo que casi siempre, los “nuevos” intentos que siguen reclamando su parcela de “originalidad”, me recuerdan cada vez mas al original y por lo tanto, todos me siguen resultando más aburridos si cabe.Esta fue precisamente la sensación que experimenté en parte, al visitar la exposición “Pailletes, Prothèses, Poubelles” (Lentejuelas, prótesis, basura) de Anita Molinero, Nina Childress y Emmanuelle Villard que se encuentra en estos momentos exhibiéndose en el Centro de Exposiciones San Miguel de la Fundación Caixa Castelló-Bancaixa en la calle Enmedio, 17; y que como no podía ser de otra forma (ya que este tipo de arte suele necesitarlo) viene acompañada hasta con un comisario, el señor Ramón Tió Bellido para explicárnosla, el cual nos “ilustra” en su presentación on-line, http://obrasocial.bancaja.es/cultura/exposiciones/exposicionesficha.aspx?ID=352 con un lenguaje que solo a él y tal vez a unos pocos más, le puede resultar de gran interés, no por lo atractivo y profundo de los conceptos que maneja, sino quizás por lo insulso,
podemos romper el vinculo con aquellos que están llamados a disfrutar y valorar lo que hacemos, es decir el publico de arte, donde incluyo también a muchos especialistas del ramo, como críticos y pintores, ya que si no los tenemos en cuenta y/o los negamos, ¿Para qué vale la pena realmente esa libertad individual? con lo cual ¿Qué sentido tendría una exposición como esta que nadie entiende y pocos admiran? Algunos pensaran que este hermetismo en el discurso de las obras, también se encuentra presente en otros movimientos o tipos de artes, como por ejemplo el Abstraccionismo, pero sin embargo, la sutil diferencia que radica entre estos dos enfoques o maneras de crear, es que en el Arte Abstracto, sus resultados se estructuran a partir de los recursos plásticos inherentes a la propia pintura, con lo cual no resulta del todo hermético al menos para aquellos que entienden ese lenguaje, manejan los conceptos y saben utilizar los recursos que le son propios en su manera de expresarse.Al final con esta moderna concepción de lo “contemporáneo”, hemos pasado de un arte, donde la comunicación de los discursos en mayor o en menor grado era entendida, o al menos compartida por todos, a un mundo de "tarecos" inservibles, mudos y caducos que esperamos, que como el polvo que las cubre, se pierdan en el olvido, con la más mínima brisa del equitativo y justiciero pasar del tiempo.
Hasta la próxima entrega
Amaury Suárez
10 diciembre 2010
En Castellón a los que no quieren caldo, se les ahoga en sopa.
Estimados lectores:
Una vez más los periódicos locales nos informan de una nueva obra escultórica del único y omnipresente artista castellonense Juan Ripollés, la escultura con 18 metros de diámetro de circunferencia (el mayor volumen de todas las que ha realizado hasta la fecha) se instalará en la rotonda de acceso al aeropuerto de Castellón. La misma rinde homenaje, al que según palabras del autor, ha sido el máximo impulsor de la instalación aeroportuaria, el Sr. Carlos Fabra. La monumental obra servirá para dar la bienvenida y el adiós, a los turistas que lleguen y se vayan en avión de nuestra provincia.
Y digo yo que además servirá, para que todos aquellos que nos visiten (sean turistas nacionales o extranjeros) no tengan la menor duda, en cuanto a que toda esta ciudad no es otra cosa, que la particular galería al aire libre de este cabrituno artista, por la gracia de los políticos que nos gobiernan en esta comunidad desde hace algunos años; como tampoco podrán tener dudas, de que así como en la antigua Roma, en el Irak de Saddam Hussein, en la Corea del Norte de Kim IL Sung, o en la España de Franco, aquí también practicamos
el culto a la personalidad de nuestros lideres políticos realizándoles obras colosales, como queda demostrado en estos significativos ejemplos. Algo que particularmente me molesta y desde luego no puedo aprobar, pues siempre he creído más digno y de aprecio, que a un político se le recuerde más por sus obras y gestión al servicio de los demás, que por los monumentos que le erigieron en vida, máxime aun, cuando existen más que sospechas, sino indicios legales, de conducta
irregular del que precisamente le ha servido en esta ocasión de inspiración a este artista para esta obra, pero en fin, “es lo que hay”, como me dicen con resignación, algunos de mis amigos de Castellón que al parecer ya están acostumbrados de que cosas así ocurran en estas tierras.
Por otra parte, volver a ver en tan corto espacio de tiempo, otra obra de Ripollés en nuestra ciudad, es un acto que ante la incuestionable evidencia, solo puede ser “entendido” o “justificado”, si pensamos en turbios compadreos con la clase política que gobierna en esta comunidad.
Porque los favoritismos que se tiene con este artista, ya huelen muy mal y resultan de una obscenidad y de una falta de respeto, no solo a los artistas de la zona, muchos de ellos jóvenes con obras de mejor y mayor calidad que la del Sr. Ripollés, y que ante estos claros tintes de prevaricación y arbitrariedad en el diseño de la política cultural de nuestra ciudad, no les queda más remedio (o al menos es lo que hacen) que corresponder con el cómplice y servil silencio, sino que además (y a mi juicio aun más grave si cabe) se menosprecia a la población, que en los tiempos que corren de grandes ajustes y recortes presupuestarios, tienen que resignarse a escuchar en las emisoras locales o leer en los periódicos, como jugosas partidas de nuestro dinero (en esta ocasión son 300.000 euros, pero que ya suman millones) se quedan, controlan y reparten siempre entre los mismos, dejando actuar con manos libres a aquellos que deben servirnos y gestionar con responsabilidad, equidad y justicia los intereses de todos. Y es que no se puede dejar hacer y deshacer con total impunidad, lo que a estos señores les da la gana. Decía el escritor español Noel Clarasó que un político es aquel que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas. Y no encuentro en estos momentos y para el caso, mejor frase, porque lo que ocurre en Castellón (al menos con los asuntos del arte y la cultura) es de juzgado de guardia (y nunca mejor dicho).
Por otra parte tiene gracia, pues luego me hablan del descontrol en la gestión, del despilfarro y del cacicazgo que existe en las republicas bananeras de otros países, principalmente en Iberoamérica; quizás fueron estos polvos, los causantes de aquellos lejanos lodos, pues sin duda la colonización fue larga y profunda y sería más aconsejable que antes de ver la paja en el ojo ajeno, miremos la viga en el nuestro.
Y es que en esta comunidad, al menos en lo referente a la cultura y el arte, las cosas o se realizan mal, o no se realizan, o se realizan a dedo, beneficiándose siempre los mismos y quedándose los más importantes y jugosos proyectos (también en términos presupuestario) en manos de los mismos. Y todo esto pudiera ser comprobable, pero al parecer, no interesa. Curiosa similitud con la “Banana Republic” ¿no lo creen así?
En fin que ya puesto a proponer y realizar homenajes, sería sin duda más lógico y coherente, con la política cultural que aquí tenemos, llamar a Castellón “Ciudad de las artes y las ciencias del engaño” al menos así, todos sabríamos a que atenernos, porque lo que está claro es que aun cuando estés convencido de que existen en Castellón más valiosas, atractivas e interesantes propuestas que la del Sr. Ripollés, los políticos de turno te lo van a seguir metiendo por los ojos, no se si por gusto, por desconocimiento e incultura, o por simple compadreo, porque aquí en Castellón con este tema, a los que no quieren caldo, se les ahoga en sopa.
Hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez
Una vez más los periódicos locales nos informan de una nueva obra escultórica del único y omnipresente artista castellonense Juan Ripollés, la escultura con 18 metros de diámetro de circunferencia (el mayor volumen de todas las que ha realizado hasta la fecha) se instalará en la rotonda de acceso al aeropuerto de Castellón. La misma rinde homenaje, al que según palabras del autor, ha sido el máximo impulsor de la instalación aeroportuaria, el Sr. Carlos Fabra. La monumental obra servirá para dar la bienvenida y el adiós, a los turistas que lleguen y se vayan en avión de nuestra provincia.
Y digo yo que además servirá, para que todos aquellos que nos visiten (sean turistas nacionales o extranjeros) no tengan la menor duda, en cuanto a que toda esta ciudad no es otra cosa, que la particular galería al aire libre de este cabrituno artista, por la gracia de los políticos que nos gobiernan en esta comunidad desde hace algunos años; como tampoco podrán tener dudas, de que así como en la antigua Roma, en el Irak de Saddam Hussein, en la Corea del Norte de Kim IL Sung, o en la España de Franco, aquí también practicamos
irregular del que precisamente le ha servido en esta ocasión de inspiración a este artista para esta obra, pero en fin, “es lo que hay”, como me dicen con resignación, algunos de mis amigos de Castellón que al parecer ya están acostumbrados de que cosas así ocurran en estas tierras.Por otra parte, volver a ver en tan corto espacio de tiempo, otra obra de Ripollés en nuestra ciudad, es un acto que ante la incuestionable evidencia, solo puede ser “entendido” o “justificado”, si pensamos en turbios compadreos con la clase política que gobierna en esta comunidad.
Porque los favoritismos que se tiene con este artista, ya huelen muy mal y resultan de una obscenidad y de una falta de respeto, no solo a los artistas de la zona, muchos de ellos jóvenes con obras de mejor y mayor calidad que la del Sr. Ripollés, y que ante estos claros tintes de prevaricación y arbitrariedad en el diseño de la política cultural de nuestra ciudad, no les queda más remedio (o al menos es lo que hacen) que corresponder con el cómplice y servil silencio, sino que además (y a mi juicio aun más grave si cabe) se menosprecia a la población, que en los tiempos que corren de grandes ajustes y recortes presupuestarios, tienen que resignarse a escuchar en las emisoras locales o leer en los periódicos, como jugosas partidas de nuestro dinero (en esta ocasión son 300.000 euros, pero que ya suman millones) se quedan, controlan y reparten siempre entre los mismos, dejando actuar con manos libres a aquellos que deben servirnos y gestionar con responsabilidad, equidad y justicia los intereses de todos. Y es que no se puede dejar hacer y deshacer con total impunidad, lo que a estos señores les da la gana. Decía el escritor español Noel Clarasó que un político es aquel que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas. Y no encuentro en estos momentos y para el caso, mejor frase, porque lo que ocurre en Castellón (al menos con los asuntos del arte y la cultura) es de juzgado de guardia (y nunca mejor dicho).Por otra parte tiene gracia, pues luego me hablan del descontrol en la gestión, del despilfarro y del cacicazgo que existe en las republicas bananeras de otros países, principalmente en Iberoamérica; quizás fueron estos polvos, los causantes de aquellos lejanos lodos, pues sin duda la colonización fue larga y profunda y sería más aconsejable que antes de ver la paja en el ojo ajeno, miremos la viga en el nuestro.
Y es que en esta comunidad, al menos en lo referente a la cultura y el arte, las cosas o se realizan mal, o no se realizan, o se realizan a dedo, beneficiándose siempre los mismos y quedándose los más importantes y jugosos proyectos (también en términos presupuestario) en manos de los mismos. Y todo esto pudiera ser comprobable, pero al parecer, no interesa. Curiosa similitud con la “Banana Republic” ¿no lo creen así?
En fin que ya puesto a proponer y realizar homenajes, sería sin duda más lógico y coherente, con la política cultural que aquí tenemos, llamar a Castellón “Ciudad de las artes y las ciencias del engaño” al menos así, todos sabríamos a que atenernos, porque lo que está claro es que aun cuando estés convencido de que existen en Castellón más valiosas, atractivas e interesantes propuestas que la del Sr. Ripollés, los políticos de turno te lo van a seguir metiendo por los ojos, no se si por gusto, por desconocimiento e incultura, o por simple compadreo, porque aquí en Castellón con este tema, a los que no quieren caldo, se les ahoga en sopa.Hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez
11 abril 2010
“Patata con manzana, toda una tentación”
Estimados lectores:
Poco habían tardado las autoridades “competentes” en colocar en nuestra ciudad otra maravillosa y singular obra escultórica del único, absoluto y omnipresente artista castellonense Juan Ripollés; en esta ocasión la pieza, con una forma un poco más “apatatada” que de costumbre, ha sido instalada como viene siendo ya habitual con las obras de este artista, en un lugar de notable importancia urbanística, como lo es sin duda la plaza de las aulas, espacio ubicado frente al edificio central de la diputación de Castellón y a la entrada del centro cultural provincial que lleva el mismo nombre.
Después de la preceptiva “plantà” en la mañana del dia 7 de abril muy al estilo fallero, donde se incluía hasta una grúa de gran tonelaje y tela color verde para cubrirla, (así se creaba más expectativa en el público que curioso se acercaba al lugar), ésta fue inaugurada y presidida al dia siguiente en un discreto acto, (apenas unas 12 personas), por el alcalde de Castellón Sr. Alberto Fabra, el cual estuvo acompañado por el presidente en funciones de la Diputación Provincial, Francisco Martínez; el vicealcalde, Javier Moliner; y los concejales Miguel Ángel Mulet, Miquel Soler y Marisa Ribes, además del artista.
La pieza en cuestión, de unos 1.215 kilos de peso y 3,90 metros de largo, que según se dijo, es una donación que hace la diputación de Castellón a la ciudad, ostenta el sugerente titulo de “La Tentación”, clara alusión al reiterativo tema bíblico del pecado original, que según las sagradas escrituras comete Eva al comerse la fruta prohibida, fruta que según estos, resultó ser una manzana, quizás si los antiguos escribas de tan vetusto “best seller” hubieran sido más realistas en sus narraciones, y en vez de hablar de una manzana, hubieran hablado mejor de un plátano, creo que todo hubiera sido mas creíble y natural, pero en fin, eso es otra historia.
Pero volviendo al tema que nos ocupa, según fuentes consultadas, esta escultura formaba parte de la exposición itinerante “Universo Urbano” que recorrió varias ciudades europeas, eso, o es una de las tantas que se exhiben en el patio del antiguo “cocherón” que gestiona la diputación, en la avenida de valencia, justo al lado de la concesionaria Citroën y que esperan, bajo la acción demoledora de los elementos, en ser colocadas en un privilegiado lugar, pues la verdad, hay muy poca diferencia.
En las palabras de inauguración el alcalde señaló que Ripollés es una de las personas que más ha contribuido a hacer bandera de su arte y de la ciudad de Castellón con “una visión única, que ya todos disfrutamos y reconocemos como nuestra”. Y destacó que “con esta escultura damos un paso más en convertir la ciudad en un museo al aire libre”.
Por su parte, Francisco Martínez, ha destacado que, dentro del Plan de Embellecimiento de la Ciudad del Ayuntamiento de Castellón, la Diputación Provincial ha donado esta escultura que está ubicada enfrente del Centro Cultural Las Aulas “con el fin de que cualquier ciudadano pueda disfrutar de esta escultura de Ripollés ya que las obras de este artista siempre son magníficas y una joya”.
No pongo en duda las palabras de ellos, pero lo que no dijeron ninguno de los dos, es que si la cosa sigue así, el museo al aire libre se convertirá en una exposición monográfica del autor y la ciudad en su particular museo, y hasta ahora no tengo conocimiento de que eso se haya preguntado a los vecinos de esta ciudad, que según creo, son en ultima instancia los que no sólo vivimos aquí, sino que deberíamos decir cómo y de que manera queremos disfrutar de nuestra ciudad. Estoy seguro que con la cantidad de “encargos” (y por consiguiente ingresos) que por parte de los dirigentes políticos de esta provincia, este artista ha recibido en todo este tiempo, no solo cualquier pintor estaría dispuesto a ser imagen de Castellón, sino que además y mas importante aun, tendríamos una oferta más variada, rica y participativa, con la obra de artistas de esta ciudad, (que haber, los hay y algunos muy buenos) y por lo tanto la política cultural se tornaría mucho más equitativa y justa, que es lo que se esperaría de ello.
El artista ya cuenta con una “cuota oficial” de varias obras (yo diría obscenamente suficiente) como son: ‘Hembra del mar’ (1990) frente al Planetario; ‘Les cordeliers’ (2002) en la plaza Huerto Sogueros; ‘Puerta del mar’ (2002), en la rotonda del Puerto; ‘Juego del hechicero’ (2003) en el Hospital Provincial; ‘El sol’ (2008) en el edificio de la avenida Serrano Lloberas del Grao; y ‘Pensador’ (2010) en la avenida Rey Don Jaime, además, de dos murales uno en la medianera de la calles Mayor –‘Homenaje a la provincia de Castellón’- y el otro en la plaza de la Paz –‘Homenaje a todos los niños del mundo’.
Tengo una amiga que bien me quiere, pero que no me hace llorar, que siempre me advierte de no hacer en mis artículos, alusión explicita de critica a los políticos de esta zona, pues dice que eso no me conviene o que pudiera perjudicarme, no tengo la menor duda que sus intenciones son las mejores, pues un verdadero amigo siempre cuida de ese sagrado vinculo que se establece entre los que se quieren y respetan, pero en esta ocasión tengo nuevamente que arriesgarme a recibir uno mas de sus consejos y hacer responsable al compadreo político que evidentemente existe en esta región (supongo que también lo haya en otros lugares, pero yo vivo aquí y me preocupo) políticos que no sólo deciden a su antojo, sino que además imponen su voluntad y permiten que esto siga sucediendo. Desconozco si mi queja tendrá consecuencias desfavorables en mi vida profesional o personal, pero no me preocupa demasiado, salí de una dictadura comunista porque quería tener el derecho a expresarme en libertad y denunciar lo que considero está mal hecho, así que tengo el alma curtida del espanto que viví durante 30 años de silencio, cualquier represalia contra mi persona, podría compararse con un fin de semana en el hotel Ritz, en realidad no estoy preocupado, pero no quiero renunciar a mi derecho a decir las cosas como la pienso y esto apesta y no se lo merecen ya no solo los otros artistas, que también los hay y tienen derecho a que se les reconozca su trabajo, sino también los vecinos que hartos de ver al mismo “elegido” por todos los rincones de la ciudad, no se cortan al decir… ¡otra cosa de Ripollés, hasta cuando! ¿Es que no hay otro artista en Castellón?
Yo no es que quiera dar consejos a quienes no me lo han pedido, pero si la política es la actividad social y práctica cuyo objeto es la búsqueda del bien común de los integrantes de una comunidad y ese bien común no es sólo la tarea del poder político, sino también la razón de ser de la autoridad política, creo que no estaría nada mal que nuestros políticos, preguntaran a las personas de su comunidad, si quieren más de lo mismo, o prefieren variar un poco en su menú.
Mientras tanto reflexiono y me sirvo un pequeño plato de patata con manzana, que es sin duda una gran tentación, aunque siga siendo en mí menú, un poco más de lo mismo.
Hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez
Después de la preceptiva “plantà” en la mañana del dia 7 de abril muy al estilo fallero, donde se incluía hasta una grúa de gran tonelaje y tela color verde para cubrirla, (así se creaba más expectativa en el público que curioso se acercaba al lugar), ésta fue inaugurada y presidida al dia siguiente en un discreto acto, (apenas unas 12 personas), por el alcalde de Castellón Sr. Alberto Fabra, el cual estuvo acompañado por el presidente en funciones de la Diputación Provincial, Francisco Martínez; el vicealcalde, Javier Moliner; y los concejales Miguel Ángel Mulet, Miquel Soler y Marisa Ribes, además del artista.
La pieza en cuestión, de unos 1.215 kilos de peso y 3,90 metros de largo, que según se dijo, es una donación que hace la diputación de Castellón a la ciudad, ostenta el sugerente titulo de “La Tentación”, clara alusión al reiterativo tema bíblico del pecado original, que según las sagradas escrituras comete Eva al comerse la fruta prohibida, fruta que según estos, resultó ser una manzana, quizás si los antiguos escribas de tan vetusto “best seller” hubieran sido más realistas en sus narraciones, y en vez de hablar de una manzana, hubieran hablado mejor de un plátano, creo que todo hubiera sido mas creíble y natural, pero en fin, eso es otra historia.Pero volviendo al tema que nos ocupa, según fuentes consultadas, esta escultura formaba parte de la exposición itinerante “Universo Urbano” que recorrió varias ciudades europeas, eso, o es una de las tantas que se exhiben en el patio del antiguo “cocherón” que gestiona la diputación, en la avenida de valencia, justo al lado de la concesionaria Citroën y que esperan, bajo la acción demoledora de los elementos, en ser colocadas en un privilegiado lugar, pues la verdad, hay muy poca diferencia.
En las palabras de inauguración el alcalde señaló que Ripollés es una de las personas que más ha contribuido a hacer bandera de su arte y de la ciudad de Castellón con “una visión única, que ya todos disfrutamos y reconocemos como nuestra”. Y destacó que “con esta escultura damos un paso más en convertir la ciudad en un museo al aire libre”.
Por su parte, Francisco Martínez, ha destacado que, dentro del Plan de Embellecimiento de la Ciudad del Ayuntamiento de Castellón, la Diputación Provincial ha donado esta escultura que está ubicada enfrente del Centro Cultural Las Aulas “con el fin de que cualquier ciudadano pueda disfrutar de esta escultura de Ripollés ya que las obras de este artista siempre son magníficas y una joya”.
No pongo en duda las palabras de ellos, pero lo que no dijeron ninguno de los dos, es que si la cosa sigue así, el museo al aire libre se convertirá en una exposición monográfica del autor y la ciudad en su particular museo, y hasta ahora no tengo conocimiento de que eso se haya preguntado a los vecinos de esta ciudad, que según creo, son en ultima instancia los que no sólo vivimos aquí, sino que deberíamos decir cómo y de que manera queremos disfrutar de nuestra ciudad. Estoy seguro que con la cantidad de “encargos” (y por consiguiente ingresos) que por parte de los dirigentes políticos de esta provincia, este artista ha recibido en todo este tiempo, no solo cualquier pintor estaría dispuesto a ser imagen de Castellón, sino que además y mas importante aun, tendríamos una oferta más variada, rica y participativa, con la obra de artistas de esta ciudad, (que haber, los hay y algunos muy buenos) y por lo tanto la política cultural se tornaría mucho más equitativa y justa, que es lo que se esperaría de ello.El artista ya cuenta con una “cuota oficial” de varias obras (yo diría obscenamente suficiente) como son: ‘Hembra del mar’ (1990) frente al Planetario; ‘Les cordeliers’ (2002) en la plaza Huerto Sogueros; ‘Puerta del mar’ (2002), en la rotonda del Puerto; ‘Juego del hechicero’ (2003) en el Hospital Provincial; ‘El sol’ (2008) en el edificio de la avenida Serrano Lloberas del Grao; y ‘Pensador’ (2010) en la avenida Rey Don Jaime, además, de dos murales uno en la medianera de la calles Mayor –‘Homenaje a la provincia de Castellón’- y el otro en la plaza de la Paz –‘Homenaje a todos los niños del mundo’.
Tengo una amiga que bien me quiere, pero que no me hace llorar, que siempre me advierte de no hacer en mis artículos, alusión explicita de critica a los políticos de esta zona, pues dice que eso no me conviene o que pudiera perjudicarme, no tengo la menor duda que sus intenciones son las mejores, pues un verdadero amigo siempre cuida de ese sagrado vinculo que se establece entre los que se quieren y respetan, pero en esta ocasión tengo nuevamente que arriesgarme a recibir uno mas de sus consejos y hacer responsable al compadreo político que evidentemente existe en esta región (supongo que también lo haya en otros lugares, pero yo vivo aquí y me preocupo) políticos que no sólo deciden a su antojo, sino que además imponen su voluntad y permiten que esto siga sucediendo. Desconozco si mi queja tendrá consecuencias desfavorables en mi vida profesional o personal, pero no me preocupa demasiado, salí de una dictadura comunista porque quería tener el derecho a expresarme en libertad y denunciar lo que considero está mal hecho, así que tengo el alma curtida del espanto que viví durante 30 años de silencio, cualquier represalia contra mi persona, podría compararse con un fin de semana en el hotel Ritz, en realidad no estoy preocupado, pero no quiero renunciar a mi derecho a decir las cosas como la pienso y esto apesta y no se lo merecen ya no solo los otros artistas, que también los hay y tienen derecho a que se les reconozca su trabajo, sino también los vecinos que hartos de ver al mismo “elegido” por todos los rincones de la ciudad, no se cortan al decir… ¡otra cosa de Ripollés, hasta cuando! ¿Es que no hay otro artista en Castellón?
Yo no es que quiera dar consejos a quienes no me lo han pedido, pero si la política es la actividad social y práctica cuyo objeto es la búsqueda del bien común de los integrantes de una comunidad y ese bien común no es sólo la tarea del poder político, sino también la razón de ser de la autoridad política, creo que no estaría nada mal que nuestros políticos, preguntaran a las personas de su comunidad, si quieren más de lo mismo, o prefieren variar un poco en su menú.Mientras tanto reflexiono y me sirvo un pequeño plato de patata con manzana, que es sin duda una gran tentación, aunque siga siendo en mí menú, un poco más de lo mismo.
Hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez
16 octubre 2009
Juan Ripollés en Alicante, La huella de los violentos
Estimados lectores.
Como ya muchos de ustedes conocen, el pasado sábado 3 de Octubre aparece en los diferentes medios de comunicación, principalmente la prensa escrita regional, la desafortunada y muy desagradable noticia de los actos de vandalismo producido en Alicante, por parte de unos desvergonzados que amparados en la oscuridad de la noche, ocasionaron serios daños a varias esculturas de las 19 que componían la exposición al aire libre, titulada “Universo Urbano” del artista castellonense Juan Ripollés, llegando incluso a lanzar dos de ellas al mar. Si bien es cierto que lamentables actos como estos, no es la primera vez que sufre la obra de este artista, (en Holanda y en Palma de Mallorca según cuenta para la prensa el propio autor) no hay derecho, como tampoco la más mínima justificación para que actos tan lamentables como estos se produzcan. Y sería muy conveniente que aquellos que en sus manos está la responsabilidad de garantizar la educación integral de los más jóvenes, como son los padres, profesores, políticos y jueces, tomaran buena nota de ello, pues de no atajarse a tiempo estas cuestiones, sin duda trascendentales para llevar a cabo la construcción de una sociedad mucho mejor en el futuro, nos conducirían inexorablemente por el triste camino de la barbarie y del caos.
Cierto es que el vandalismo en arte es un fenómeno que pudiéramos considerar de alcance universal, ya que desafortunadamente sus consecuencias y resultados, suelen lamentarse con relativa frecuencia en distintas partes del mundo, actos que casi siempre están ocasionados por la intervención de factores tanto objetivos como subjetivos que lo provocan.
Algunos estudiosos de este tema plantean, que a medida que avanzan las sociedades modernas y con ellas, una visión funcional y estética de sus diseños urbanísticos más globalizados, van apareciendo escenarios muchos mas impersonales y diluidos en una estética universal, carentes de la distinción y sentido de apropiación o de pertenencia por parte de las poblaciones que en ellas habitan, (principalmente la que ataña a los mas jóvenes) algo que sin duda, sí aportan la huella dejada por las culturas de los pueblos y las tradiciones de las regiones. Esto que además es estimulado por la falta de políticas de educación cívica, ética y estética, van favoreciendo negativamente hacia una perdida consiente de los valores positivos en sus poblaciones, algo que pudiera propiciar el surgimiento de grupos que no se relacionan, ni se corresponden con dichos escenarios.
En el pasado reciente, obras de arte de altísimo valor cultural han sido destruidas o dañadas por elementos perturbados que han querido llamar la atención sobre sí mismos, o sobre los movimientos
ideológicos que representan. La mutilación es obra de elementos desadaptados y violentos de inconcebible aceptación en el seno de una sociedad democrática y civilizada. Un ilustrativo y desafortunado ejemplo de ello lo fue, la destrucción por el Talibán de
Afganistán, de las dos esculturas de Buda de escala monumental en el Valle de Bamiyán, como también el daño ocasionado hace dos años al cuadro de Claude Monet titulado “El puente de Argenteuil” el cual resultó seriamente dañado por unos jóvenes en estado de embriaguez que entraron en el Museo de Orsay.
Como ya muchos de ustedes conocen, el pasado sábado 3 de Octubre aparece en los diferentes medios de comunicación, principalmente la prensa escrita regional, la desafortunada y muy desagradable noticia de los actos de vandalismo producido en Alicante, por parte de unos desvergonzados que amparados en la oscuridad de la noche, ocasionaron serios daños a varias esculturas de las 19 que componían la exposición al aire libre, titulada “Universo Urbano” del artista castellonense Juan Ripollés, llegando incluso a lanzar dos de ellas al mar. Si bien es cierto que lamentables actos como estos, no es la primera vez que sufre la obra de este artista, (en Holanda y en Palma de Mallorca según cuenta para la prensa el propio autor) no hay derecho, como tampoco la más mínima justificación para que actos tan lamentables como estos se produzcan. Y sería muy conveniente que aquellos que en sus manos está la responsabilidad de garantizar la educación integral de los más jóvenes, como son los padres, profesores, políticos y jueces, tomaran buena nota de ello, pues de no atajarse a tiempo estas cuestiones, sin duda trascendentales para llevar a cabo la construcción de una sociedad mucho mejor en el futuro, nos conducirían inexorablemente por el triste camino de la barbarie y del caos.Cierto es que el vandalismo en arte es un fenómeno que pudiéramos considerar de alcance universal, ya que desafortunadamente sus consecuencias y resultados, suelen lamentarse con relativa frecuencia en distintas partes del mundo, actos que casi siempre están ocasionados por la intervención de factores tanto objetivos como subjetivos que lo provocan.
Algunos estudiosos de este tema plantean, que a medida que avanzan las sociedades modernas y con ellas, una visión funcional y estética de sus diseños urbanísticos más globalizados, van apareciendo escenarios muchos mas impersonales y diluidos en una estética universal, carentes de la distinción y sentido de apropiación o de pertenencia por parte de las poblaciones que en ellas habitan, (principalmente la que ataña a los mas jóvenes) algo que sin duda, sí aportan la huella dejada por las culturas de los pueblos y las tradiciones de las regiones. Esto que además es estimulado por la falta de políticas de educación cívica, ética y estética, van favoreciendo negativamente hacia una perdida consiente de los valores positivos en sus poblaciones, algo que pudiera propiciar el surgimiento de grupos que no se relacionan, ni se corresponden con dichos escenarios.
En el pasado reciente, obras de arte de altísimo valor cultural han sido destruidas o dañadas por elementos perturbados que han querido llamar la atención sobre sí mismos, o sobre los movimientos
ideológicos que representan. La mutilación es obra de elementos desadaptados y violentos de inconcebible aceptación en el seno de una sociedad democrática y civilizada. Un ilustrativo y desafortunado ejemplo de ello lo fue, la destrucción por el Talibán de
Afganistán, de las dos esculturas de Buda de escala monumental en el Valle de Bamiyán, como también el daño ocasionado hace dos años al cuadro de Claude Monet titulado “El puente de Argenteuil” el cual resultó seriamente dañado por unos jóvenes en estado de embriaguez que entraron en el Museo de Orsay.Tanto la intolerancia fundamentalista en una, como la incultura no solo estética, sino también de las más elementales normas de conducta y urbanidad en la otra, fueron la simiente de un lamentable desenlace que nos ataña a todos.
Es por ello que desde este humilde lugar, quiero dejar patente mí más enérgica repulsa a este tipo de comportamientos que realizan estos irracionales y despreciables personajes, que lo único que son capaces de reflejar con estos actos es la incapacidad intelectual y humana que poseen, alguien dijo una vez, la violencia es el último refugio del incompetente, pues bien, lo ocurrido en Alicante con las escultura de Juan Ripollés, es un buen ejemplo de ello.
Muchas gracias y hasta la próxima entrega.
Es por ello que desde este humilde lugar, quiero dejar patente mí más enérgica repulsa a este tipo de comportamientos que realizan estos irracionales y despreciables personajes, que lo único que son capaces de reflejar con estos actos es la incapacidad intelectual y humana que poseen, alguien dijo una vez, la violencia es el último refugio del incompetente, pues bien, lo ocurrido en Alicante con las escultura de Juan Ripollés, es un buen ejemplo de ello.
Muchas gracias y hasta la próxima entrega.
Amaury Suárez
04 julio 2009
El Tombatossals con pies de barro.
Muy estimados lectores, no se porque extraño motivo, ni a que justificada razón responde, pero desde hace algún tiempo a esta parte, están surgiendo con relativa frecuencia en los espacios públicos de nuestra ciudad, esculturas del pintor Melchor Zapata, la más conocida, el “Tombatossals” en la avenida Lledó, pero también, “El Arrancapins”, el “Toro” en la plaza de España, junto al parque Ribalta, “EL Árbol” en Burriana y por ultimo “Maternidad” en la plaza de la Hierba de Castellón entre algunas mas diseminadas por diversas ciudades de la comarca, y no es que esto me resulte algo malo en principio, sino fuera porque a parte de no aportar en la inmensa mayoría de ellas, ningún valor referente, ni en lo estético, ni en lo artístico, tampoco lo hace en su relación con el entorno urbanístico, donde muchas veces, o no se ha pensado en un concepto armónico y coherente de las escalas y las proporciones, o bien el emplazamiento del lugar elegido no es el más idóneo. Quizás el motivo de tanta pobreza técnica y conceptual se deba, a que como el mismo suele decir en sus entrevistas, se reconoce más como pintor, que como escultor, algo que le honra por su sinceridad y franqueza (aunque particularmente considere, que es igual de anodino, en ambas disciplinas artísticas) pero esto algo que no tendría tampoco mayor importancia, sino fuera porque la critica de esta ciudad, al parecer no comparte este criterio, la cual ensalzándolo y haciéndose eco en los periódicos de mayor tirada de esta localidad, ha llegado a considerarlo “un genio”, “un maestro del color” y hasta se ha atrevido a comparado, en lo que considero un ataque de “delirium tremens”, con el mismísimo Miguel Ángel Buonarotti, a ver señores, como decía el portero del edificio, en una popular serie televisiva, “un poquito de por favor” está bien la cortesía y la amabilidad, está bien, que se halague al “artista”, incluso está muy bien, que se le invite a comer una paella si se quiere, pero de ahí, a comparar a Melchor Zapata, con el escultor por excelencia de todos los tiempos, al autor de obras de tan excelso virtuosismo, como lo son “El Moisés”, “La Pietat”, o el archiconocido “David” es cuanto menos de una desproporción absurda, de tal incoherencia intelectual, que haría enrojecer de vergüenza, al más inculto de esta nuestra “comunitat”, pero bueno, como dice el refrán, “en la variedad se encuentra el gusto” y en la huerta del Señor, podemos encontrarnos de todo, incluidos aquellos raros “especimenes” que cometen tan inexplicables errores, impropios de alguien que ha dedicado sus estudios a la critica especializada en arte. Y esto aunque nos pueda parecer raro, es sin lugar a duda, la piedra angular de cómo se concibe y se trata el Arte en esta ciudad, porque al parecer, no se quiere entender aun, que cuando se eleva hasta el delirio al que no es más que un aficionado con cierta gracia, se infravalora a aquellos que merecen un mejor y mayor reconocimiento de su trabajo. Si somos capaces de equiparar en una comparación absurda, a Melchor Zapata con Miguel Ángel Bonarotti o a Juan Ripollés con Pablo Picasso, entonces es que se ha perdido el rumbo y junto con el, la pérdida de valores que marcan las diferencias entre lo culto y lo vulgar, entre lo profesional y lo aficionado, entonces se es incapaz de diferenciar la autenticidad de un jarrón de porcelana china, de cualquiera de sus históricas dinastías, con uno de losa, que podemos comprar en una tienda barata oriental de todo a un euro. Cosas como estas, son las que les hacen ser ignorantes patológicos, es decir, cultos sin cultura, especialistas sin instrucción y sobre todo y para mayor vergüenza, muy injustos.Pero retomando el tema que hoy nos ocupa, que no es otro que la reveladora propagación de la obra escultórica de Melchor Zapata, siempre he pensado (y no solo en este caso) que es injustificada tantas asignaciones de proyectos a una misma persona, porque estoy convencido de que en nuestra ciudad, contamos con jóvenes creadores, egresados de las escuelas y talleres de Arte de Castellón, Valencia y Alicante, mucho mejor preparados y que aportarían mayor calidad y frescura, tanto en las técnicas como en los contenidos de los proyectos, claro que para que esto ocurra, la política de “encargos” tendría que ser mas heterogénea y justa, pues tal parece como si solo existieran los mismos “elegidos” para diseñar el “arte” de esta zona, y puedo entender que los haya, pero lo que me molesta, es que pretendan convencernos de una calidad y unos valores artísticos inexistentes, otorgándoles un lugar injustamente merecido, que no solo ofende a la razón y al intelecto de los que vemos mas allá de las fronteras de esta ciudad, dejándonos indirectamente como ignorantes, sino que además, nos hiere mucho a los ojos y al corazón. Y es que en realidad, salvo escasas excepciones, aquí los hay malos en el oficio, muy malos en las ideas y peores en las dos cosas.
En el caso de Melchor Zapata, tanto el trabajo que realiza en pintura, como en la escultura, podría calificarlo de aficionadamente digno, sin duda es un gran trabajador y prueba de ello, son sus regulares exposiciones y proyectos que acomete en cortos períodos de tiempo. Pero en Arte no solo el trabajo cuenta, hay que hacerlo desde el estudio, la investigación y desde un espíritu de superación constante, tratando siempre de aportar aunque sea en una pequeña parte, distinción, calidad y amor en las propuestas. Pero al hacerse tan reiterativo y omnipresente en nuestros paseos de domingo por esta ciudad, nos permite descubrir en cada obra, sus más autenticas carencias y errores. Y es que lo bueno queridos amigos, si es breve, dos veces bueno, un atracón aunque sea de caviar (suponiendo que este sea el caso) nos pude resultar indigesto, no solo a las bocas que saben degustar y apreciar los sabores, sino también a las que engullen como inciviles.
Muchas gracias
Amaury Suárez
Seguiremos informando…
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